Una acción silenciosa, pero vital
En una ciudad que nunca deja de crecer como Las Vegas, hay trabajos que muchas veces pasan desapercibidos, aunque sean esenciales para que todo funcione. Detrás de cada casa nueva, de cada edificio terminado y de cada proyecto que comienza, existe un proceso silencioso de organización, limpieza y preparación que permite que otros puedan construir. Allí es donde aparece Andrade’s Group, una empresa familiar latina que desde hace más de tres décadas ha dejado huella en la industria de la construcción.
La historia de la compañía comenzó en 1991, fundada por Robinson Andrade, inmigrante brasileño proveniente de Minas Gerais. Años después, Felipe Andrade y su hermano se integraron al proyecto familiar, consolidando una empresa que hoy genera empleo y oportunidades para decenas de familias en Nevada. Actualmente, el grupo cuenta con alrededor de 120 trabajadores directos y subcontratados, reflejando el crecimiento de una visión construida con disciplina, constancia y trabajo duro.
Servicio especializado de acompañamiento y apoyo en el proceso de la construcción
Andrade’s Group se especializa en servicios de apoyo para la construcción: limpieza de obras, mantenimiento durante las diferentes fases de construcción, manejo de desperdicios mediante dumpsters. Al igual que procesos de demolición y preparación de terrenos. Su labor acompaña prácticamente todo el proceso de una obra, desde la excavación inicial hasta la entrega final de una propiedad lista para ser habitada.
Pero más allá de los servicios que ofrecen, hay algo profundamente valioso en la historia de esta empresa. Representa el espíritu del inmigrante latino que llega a Estados Unidos dispuesto a construir futuro, no solo para sí mismo, sino también para otros. Felipe Andrade habla español con orgullo, entendiendo que conectar con la comunidad hispana también es una manera de servir y generar confianza. Esa cercanía humana ha sido parte importante del crecimiento de la compañía.
Otro aspecto admirable de Andrade’s es su compromiso con la comunidad. Su apoyo al Mundialito Infantil de El Nuevo Mundo, demuestra que entienden algo fundamental: las empresas no solo deben crecer económicamente, también deben aportar al desarrollo de las nuevas generaciones.
En tiempos donde muchas personas sienten temor de emprender, historias como la de Andrade’s recuerdan que las grandes empresas no siempre nacen gigantes. A veces comienzan con una familia, una idea clara y la decisión de trabajar con excelencia aun en las tareas que otros consideran invisibles.
Porque construir no siempre significa levantar paredes. A veces significa generar empleo, servir con honestidad y dejar una huella positiva en la comunidad que te abrió las puertas.

