Perseverancia y dedicación como pilares
“Para ganar, tienes que marcar un gol más que tu rival” Johan Cruyff
Familia aparte, en gran medida la vida de Felipe Loyo se resume en cuatro palabras: pasión por el futbol.
¿Cuánto se ha escrito y platicado sobre el futbol? El argentino Di Stefano asever ó: “Marcar un gol es como hacer el amor”.
El inmenso Pelé (Brasil), por su lado, destacó: “Marcar con penalti es una manera muy cobarde de golear”.
Otro argentino, de esos que no necesita presentación, advirtió: “Estoy arrepentido del 99 por ciento de todo lo que hice en mi vida, pero el 1 por ciento que es el futbol salva el resto”.
Loyo, de Acapulco, mexicano de pies a cabeza, asentado en el valle desde hace muchos años, vive enamorado del futbol, algo que no sorprende a nadie. Definitivamente esta disciplina deportiva es probablemente la que más enamorados tiene en todas partes.
Después de jugar varias temporadas como parte del equipo Inter Acapulco, se dedica a transmitir sus conocimientos, a formar jugadores, como parte de su quehacer dentro de la reconocida organización Diversity Futbol Club.
Es aquí donde sale a relucir el trabajo compartido, el aprendizaje de los niños (as), los entrenadores y los padres. Cuando esos elementos funcionan de manera arm ónica, se complementan, los resultados no se hacen esperar.
Formando personas con calidad humana
Es bueno dejar sentado que en el Diversity Futbol Club el rendimiento, lo que aprenden los jugadores, el repetir las acciones para hacerse de habilidades. De lo que significa dominar el balón y jugar en equipo, son renglones prioritarios.
A la par marcha el interés marcado, el objetivo de formar a buenas personas, a pequeñines llamados a ser orgullo de sus familias, sus entrenadores, los amigos y la comunidad. “Se trata de fomentar, promover el juego en equipo, la disciplina, al entrega, la perseverancia, sin descuidar el respeto y la calidad humana”, reitera Loyo.
Aparte de la preparación, las sesiones de entrenamiento, todos están conscientes de que ningún jugador es tan bueno como todos juntos. De ahi el empeño de accionar como equipo, saber la importancia de cada uno, lo que pueda aportar.
Ante el Diversity FC se extiende un largo camino, queda mucho por hacer, allí hacen valer eso de que ‘quien persevera triunfa’, no se debe dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Todo pasa por la entrega y la dedicación, la fuerza de voluntad, la capacidad de sacrificio, esa y no otra es la clave del éxito.
Es menester detectar talentos, encaminar a los niños (as), insistir en el dominio del abc del deporte. Todo ello, sin descuidar el respeto (a los compañeros, el entrenador, el público), la disciplina dentro y fuera de la cancha, la amabilidad.

