“Espero ansioso la segunda edición del Mundialito”
Carismático, emprendedor, de esas personas que se toma poco tiempo para el descanso, Olmedo Hoyos accede con gentileza a platicar con este reportero y ofrecer sus impresiones para los lectores de El Nuevo Mundo.
Edgar (ENM): Sr. Olmedo, primeramente, gracias por haber patrocinado, como propietario del prestigioso restaurante colombiano ‘Oiga, Mire, Vea’, al equipo infantil que representó a su país, Colombia, durante nuestro primer Mundialito de Fútbol Infantil, realizado los pasados 25 y 26 de abril.
Olmedo: Gracias, Edgar, por la oportunidad que nos brindó el periódico El Nuevo Mundo para poner nuestro ‘granito de arena’ y apoyar este Mini Mundial de Fútbol Infantil.
El evento prepara el ambiente, con los niños, y vamos de alguna manera ‘calentando motores’ para la próxima Copa del Mundo que organiza la FIFA Campeonato Mundial que se avecina este próximo junio y en el que nuestro país, Colombia, participará.
Edgar: ¿En qué consistió tu participación personal al interactuar con los niños de 10 a 12 años los dos días del torneo?
Olmedo: Con cariño y sacrificio, emprendí camino a UNLV después de nuestra noche bailable de ese mismo sábado 25, que se extendió hasta la madrugada del domingo. Salí sin dormir, me desperté al saludar y felicitar a los niños y a sus padres en la cancha. Al ver sus caritas alegres y el agradecimiento de la gente, me animé y terminé viendo el partido que ganó Colombia 1-0.
Una experiencia de compartir con los niños y niñas que trajo recuerdos de infancia
Edgar: Descríbenos ese momento de compartir con los jugadorcitos. ¿Qué te expresaron?
Olmedo: Me trajeron a la memoria mis años de niño en Bogotá, cuando yo mismo jugaba a esa edad. Los padres presentes me mostraron gratitud por mi apoyo, nos tomamos fotos, hasta compartieron conmigo unas pataditas de balón.
Edgar: ¿De dónde nació la idea del nombre tan llamativo de ‘Oiga, Mire, Vea’ y cuándo inauguraste el restaurante?
Olmedo: Allá por el 2000, decidí, junto a mi familia, inaugurar un restaurante colombiano con la atmósfera familiar que suele respirarse en nuestra tierra, ya que el colombiano, por naturaleza, es bastante amistoso y alegre.
Lo del nombre surgió de un dicho popular del área de la ciudad de Cali, en el departamento del Valle del Cauca.
Edgar: Olmedo, si pudiera y si todo sigue saliendo bien como hasta ahora, ¿te gustaría volver a patrocinar el equipo colombiano infantil el próximo 2027?
Olmedo: Definitivamente sí. Me sentí muy bendecido y esperamos ansiosamente el próximo Mundialito.

