Bienvenido lo dulce de Dulce
Para el próximo jueves 14 de mayo está prevista la puesta en escena de la pieza Dulce, una magnífica señal. El teatro vive.
A cargo de integrantes del Grupo o compañía Reencarnados, llega la obra a la librería localizada en el 1401 al este de Flamingo Rd., cerca de Maryland. Las Vegas, Nevada 89119.
Con las experimentadas Aurora Guzmán y Catalina Franco como protagonistas, esta vez bajo la dirección de Steven Gallego, la pieza promete, por lo menos es una cita impostergable para los amantes del teatro.
Incuestionablemente es difícil, los distintos horarios de trabajo conspiran contra las exigentes y necesarias sesiones de ensayo con la prioridad de presentar una obra ‘como Dios manda’.
El teatro es un arte
Por lo tanto, combina diversos elementos, como la expresión verbal y corporal, el discurso, la música, los sonidos y la escenografía. Es una forma de arte muy versátil, que combina el ejercicio intelectual con la experiencia emocional.
Tener al público a pocos metros, interactuar, es una experiencia que el teatro tributa, aporta en grado superlativo. Dulce trae consigo esa hermosa y magnífica oportunidad. La invitación está en pie.
Dulce (Guzmán) se va a casar, su madre se aparece con traje de novia, el diálogo, la interacción, tejen el argumento de esta pieza en que Gallego -riendas en manos- se empeña en sacar lo mejor de cada personaje.
“Sé que Aurora y Catalina tienen talento, experiencia, cuentan con la capacidad de desdoblarse, aportar, ofrecer lo mejor, y en Dulce tratamos de que se muestren convicentes, a la altura de lo que sé, ellas pueden ofrecer”, advierte el director, que junto a las actrices conforma un trío apasionado por el teatro.
Para no ir más lejos, ellos coinciden en que la obra es ‘una realidad digerible’.
Una puesta en escena, reencarnados con muchas horas de vuelo
El grupo Reencarnados está muy lejos de ser improvisado, suma muchas ‘horas de vuelo’, obras, participación en festivales, presentaciones en España, lo que de alguna manera quiere decir que ‘sabe lo que tiene entre manos o lo que lleva a las tablas’. Dulce no es, ni remotamente, la excepción.
Aurora, que ya estuvo admirable en Deborah, una de las piezas llevadas hace varios años a España, luce en esta oportunidad en traje de novia, el diálogo con su madre, las pretensiones de ésta, forman el sustento de la obra que se estrena el jueves 14.
Los amantes del teatro en el valle están de plácemes. Es alentador saber que el teatro respira, vive. Gana aplausos. Los mejores deseos.


