El arte de vivir… ¡en paradojas!
Todos sabemos -si se nos ha olvidado-, hago un recordatorio del significado de la palabra ‘paradoja’, que significa una idea, frase o hecho que parece contradecir la lógica o el sentido común, pero esconde una verdad profunda…
Lo importante de esto es que nos sucede a menudo, experimentamos ‘paradojas’ que nos contradicen mucho en nuestro diario vivir. Creo que todo lo que nos proponemos, debemos tratar de cumplir hasta donde se pueda, dejar las cosas a medias no trae satisfacción a nuestro propósito, al contrario, nos hace sentir insatisfechos en lo profundo de nuestro corazón.
Las cosas más importantes de la vida deben tener principio y fin, lo hecho a medias no logra tener su cometido, y como Dios sabe lo inteligentes que Él nos hizo el favor de ser, esa insatisfacción nos trae tristeza de alma y también nos mortifica, ¡aunque pareciera, en lo exterior, que no!
Las decisiones que tomamos, deben de tener un comienzo y un final
Las decisiones que adoptamos, por sencillas que sean, deben tener un comienzo y un final, por ejemplo, decir… no tomaré aguas gaseosas esta semana… debe finalizar en éxito, de ello depende nuestra propia satisfacción interior. Nuestros sueños, por lo que trabajamos tan duros, debemos llevarlos a un final, por difícil que sea. Esto también hace un trabajo de cadena, se convierte en un gran ejemplo a los que tenemos cerca: amigos, familia, compañeros…
El ejemplo debe ser positivo, más cuando hemos contado sobre nuestro querer hacer y muchos observan nuestro crecimiento o derrota. También está la conciencia interior.
En pocas palabras, despacio y bien hecho, pues no llevo prisa, ¡dice el dicho! Cumplamos nuestros sueños y hagámoslos realidad, es mejor vivir en una casita, venderla, comprar una mediana, venderla, ¡comprar una grande y lograr nuestro sueño… a comprar una grande y no poder mantenerla, acabar sin nada!
Como dice mi esposito: los paradigmas deben ser claros, para que las ‘paradojas’ se lleven a cabo…buena enseñanza de palabras, tan sencillas como el decir en pocas palabras: quisiera comer un tamal (ese es el paradigma), lo iré a traer al supermercado, tengo solo $10 y me alcanza para dos (esa es mi paradoja).
Ser real con uno mismo, la verdad en la que uno vive, y no es malo desear, pero primero se necesita analizar los deseos y condiciones en las que uno está, no me debo endeudar por comprar 10 tamales y congelarlos, si solo necesito dos, compartir uno o comérmelos con tranquilidad, no tener que desear lo que no se puede, luego deja gran intranquilidad y frustración.
EL ARTE DE VIVIR… es tener los pies en la tierra, con los deseos bien planteados.
Evitar PARADOJAS. ¡ES UN ARTE!



