El alma puesta en la música y el magisterio
Mariano González, un arpista de talla extra, es de esas figuras que no necesita presentación, por él hablan sus acciones, su virtuosismo musical… ¡y su calidad humana!
Junto a la música que lleva tan dentro -y ha paseado por medio mundo-, lleva también consigo una dosis considerable de magisterio, de MAESTRO de cuerpo entero. Los conocimientos no sirven de mucho si no se transmiten, de nada sirve llevárselos a la tumba.
Llamemos las cosas por su nombre. Cada presentación de Mariano González es una lección. Hace gala de sus habilidades, de lo aprendido en tantos años de carrera, y aún su humildad es mayor.
A la hora de platicar de dónde ha tocado este sobresaliente artista, es preferible hacer la lista de los lugares dónde no se ha presentado. Tiene, literalmente, muchassss horas de vuelo.
Maestro de pies a cabeza
Sus presentaciones en Japón, la India, Washington, Las Vegas, son sencillamente antológicas, en todas partes deja una huella, se gana los aplausos, el respeto y la admiración.
El pasado martes 7 intercambió con estudiantes que se adentran en el apasionante mundo del arpa, con la mayor gentileza accedió a platicar, y lo que es mejor… a escuchar, a aprender de ellos.
Se mostró agradecido por la posibilidad de tomar parte en la segunda edición del Annual Las Vegas Harp Workshop, le agradeció a Antonio Rodríguez por el encuentro de hermandad musical, la unión que reporta el arpa paraguaya y la jarocha.
“El talento, la inspiración, la experiencia y la técnica dan origen al virtuosismo del artista, pero la genialidad solo la alcanzan aquellos que tienen en esa prodigiosa y enigmática dimensión interior que altera su estado de conciencia”, aseguró José Luis Rodríguez Jiménez.
La frase abarca el desempeño de Mariano González, él es un orgullo de la tierra que lo vio nacer (su querido Paraguay), y también de Las Vegas, no hay dudas de que este arpista es un ciudadano del mundo, en todas partes siembra una semilla que para bien de la comunidad germina, crece, da sombra, y eso se agradece. Felicidades Maestro.

