¿Qué debe primar en el deporte?
Hemos escrito sobre este tema en otras oportunidades, es más, hemos destacado que por mucho talento que tenga un niño para determinado deporte, un adolescente, un joven, con eso solo no se va a convertir en una estrella.
¿Es importante el talento, las habilidades? Claro que sí, sin embargo es preciso que a los atributos se una la disciplina, el amor por el deporte.
Cuando se habla de la disciplina del deportista se hace referencia al nivel de compromiso, de respeto y de evolución que presenta un atleta en su respectivo deporte. No puede perderse de vista que cuando se ama una disciplina deportiva, deben conjugarse talento y disciplina para llegar lo más lejos posible.
El talento, el don especial
Dejemos algo claro, el talento es ese don especial, la habilidad innata que hace que un jugador se luzca en la cancha, si se trata de futbol, baloncesto… el niño talentoso llama la atención Algunos menores parecen tener un toque mágico, una visión única o una capacidad técnica impresionante desde pequeños. Pero, insisto, el talento por sí solo no garantiza el éxito.
La disciplina es el compromiso
El entrenamiento constante, la mentalidad de nunca rendirse, todo eso se traduce en despertarse temprano para entrenar, o regresar de la escuela para volcarse a la práctica, repetir, insistir en los movimientos, ser receptivo a las indicaciones.
Para decirlo de otra manera, gracias a la disciplina, la dedicación, se pueden adquirir habilidades, convertirse en un buen jugador, un deportista de élite.
Los mejores atletas muestran talento, pero no se apoyan en él para llegar lejos, hacen gala de disciplina y sacrificio, de perseverancia en las sesiones de entrenamiento.
Siempre será mejor fusionar talento y disciplina. Esa y no otra es la fórmula del éxito. Las horas de práctica indican el camino.

