Entre el periodismo, la letras y la cultura latinoamericana
Eduardo Galeano nació el 3 de septiembre de 1940, en Montevideo, Uruguay, y falleció el 13 de abril de 2015). Fue un destacado periodista y escritor, considerado entre los estudiosos como uno de los más influyentes en lo que se dio en llamar izquierda latinoamericana.
‘Las venas abiertas de América Latina’ (1971) y ‘Memoria del fuego’ (1986), clasifican entre sus libros más conocidos, traducidos a una veintena de idiomas, dada la acogida que tuvieron entre los lectores.
Galeano comenzó su carrera periodística por los 1960, con poco más de 20 años como jefe de redacción de Marcha, semanario fundado por Carlos Quijano, que tuvo como colaboradores a figuras tan relevantes como Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti y Alfredo Zitarrosa. Puros pesos pesados.
Se destacó por su habilidad como escritor. Es destacado su desempeño en el microcuento y la ficción breve.
La Creación, El Mundo, El Espejo, Los Colores, La Llegada, El Jugador, son algunos de sus cuentos más conocidos.
Varias de sus frases resisten el paso del tiempo, aquí van, disfrútenlas:
“El mundo se divide, sobre todo, entre indignos e indignados, y ya sabrá cada quien de qué lado quiere o puede estar…”.
“La utopía está en el horizonte”.
“La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respetuo mutuo”.
“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.
“Yo escribo para quienes no pueden leerme”.
“El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas”.
“Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores”.
“Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana”.
“Culto no es aquel que lee libros. Culto es aquel que es capaz de escuchar al otro”.
“Sólo los tontos creen que el silencio es un vacío. No está vacío nunca. Y a veces callarse es la mejor manera de comunicarse”.
“Mucha gente pequeña, en sus lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.
“Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos”.
“La violencia engendra violencia, como se sabe; pero también engendra ganancias para la industria de la violencia, que la vende como espectáculo y la convierte en objeto de consumo”.
“¿No tienes enemigos? ¿Cómo que no? ¿Es que jamás dijiste la verdad, ni jamás amaste la justicia?”.
¿Qué les parecen?

