Delante de los pasos de un hombre siempre van los de una mujer
Se adentra marzo en sus últimos días, mes cargado de eventos, sobre todo dedicado a las mujeres, ellas que con su encomiable labor se hacen acreedoras del respeto y la admiración, el reconocimiento. Una vez más aprovechamos para agradecerles por su trabajo, las iniciativas que ponen en práctica, el cariño y la pasión que ponen en cada actividad… su entrega en casa, en el trabajo, en las diferentes agrupaciones. Agradecidos por el sello que las distingue hoy y siempre. Ellas merecen más que un mes, la admiración a lo largo del año.
Las mujeres pueden y deben ser fuertes. Saben perfectamente cuánto pueden lograr si están unidas. Están conscientes de que deben enfrentar los estereotipos, muchos de ellos milenarios, por eso mismo arcaicos, que es preciso desterrar de una vez por todas.
¿Qué es esa estupidez de sexo débil? ¿Hasta cuándo hay que literalmente arrastrar con ese concepto sin una pizca de razón?

Marzo, dedicado a ellas, entra en su recta final. ¡Qué bien se les dedicara el año entero! Las mujeres deben sobreponerse y materializar sus sueños. “No hay nada más valiente en este mundo que una mujer decidida”, dejó sentado la escritora Isabel Allende.
Sor Juana Inés de la Cruz, rubricó una frase que resuena como un grito de denuncia: “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón”. Un verso con una fuerza colosal.
La escritora argentina Silvina Ocampo ofreció la siguiente reflexión: “Escribir es como besar, pero sin labios. Escribir es besar con la mente”.
Mujeres dignas de admiración, que predican con el ejemplo

Afortunadamente en el valle hay muchas mujeres que han superado -y superan- diversos obstáculos, predican con el ejemplo, se crecen ante las adversidades.
Junto a las que forman parte del equipo de El Nuevo Mundo, también se pueden citar a las alcaldesas Shelley Berkley y Pamela Goynes-Brown, a Olivia Díaz, la doctora Mónica Rocca, las sicólogas Dulce Guzmán y Cory Ordóñez, la enamorada de la comunidad que responde al nombre de Maggy Mora, Dalia Suárez, la cónsul Patricia Cortés, la maestra Pily Coblentz, Carolina Ávila, Judith Fleischman y tantas otras, merecen el reconocimiento, el respeto y la admiración por su calidad humana, el sostenido trabajo que materializan. Gracias por su ejemplo.
A cualquiera le puede parecer fácil encontrar respuesta a la interrogante ¿Qué es una mujer? Sin embargo, tras unos pocos segundos de reflexión, aprendemos que dicha respuesta no cabe en una sola definición.
Incuestionablemente el papel, el rol de la mujer en la historia y en la actualidad ha sido crucial. Comencemos por apuntar que son aguerridas, fuertes y capaces.
José Martí, poeta, periodista, maestro, traductor, patriota por encima de todo, ofreció sobre la mujer diferentes frases desde diferentes aristas:
Del amor apuntó: “¿De mujer? Pues puede ser/que mueras de su mordida/pero no empañes tu vida/diciendo mal de mujer”.
Y de su madre, Doña Leonor, rubricó: “Yo, sin cesar, pienso en usted… conmigo va siempre, en mi creciente y necesaria agonía, el recuerdo de mi madre”.
Abraham Lincoln aseveró: “Estoy a favor de que todos los que compártanlos privilegios del gobierno ayuden a soportar sus cargas, sin excluir en modo alguno a las mujeres”.

En lo que respecta a familia y desarrollo, sin dudas las mujeres desempeñan un papel de primerísima importancia.
Sobresalen en política, economía, ciencias, emprendimiento, cultura, deporte, magisterio… nada le es ajeno, sin obviar desafíos, barreras, desigualdades…
A cada mujer, llegue nuestra admiración y respeto. Gracias.


