De los monasterios europeos a tradición familiar
Las natillas, como tal, tienen su origen (según los estudiosos) como un postre típico en los monasterios europeos durante la Edad Media.
Con ingredientes básicos entre los que pueden señalarse la leche, azúcar y huevos, los monjes las preparaban como algo especial, a degustar en ocasiones festivas. Este origen sencillo las convirtió en un símbolo de tradición, a consumir entre familiares e invitados.
Aunque se trata de un dulce sencillo, austero, dado los pocos ingredientes que requiere, en algunos lugares o países tienen sus propias recetas. En Colombia, por ejemplo, la natilla surge del encuentro de tradiciones, de la leche, la canela, el dulzor de la caña como panela.
¿Qué dicen los expertos?
La natilla colombiana es un postre tradicional navideño, cremoso y firme, elaborado a base de leche, fécula de maíz (maicena), panela y canela. Se cocina a fuego medio-bajo revolviendo constantemente hasta espesar, a menudo enriquecida con coco rallado, mantequilla y, opcionalmente, aguardiente. Es el acompañante clásico de los buñuelos en las novenas de aguinaldos.

Ingredientes:
1 litro de leche
2 cucharadas de cacao en polvo
4 yemas de huevos
6 cucharadas de azúcar colmadas
2 cucharadas de maicena
1 cucharadita de esencia de vainilla
Modo de preparación:
En una cazuela ponemos ¾ l. de leche y el resto en un vaso, aparte. Ponemos la cazuela a fuego medio. A la leche que reservamos en el vaso le añadimos las dos cucharadas de maicena y removemos hasta diluir.
Luego en otro recipiente batimos las yemas de huevo, la vainilla y el azúcar. Cuando estén bien integradas, le agregamos la leche con la maicena. Antes de que la leche en la cazuela empiece a hervir echamos el cacao en polvo y lo diluimos. Luego añadimos la mezcla del recipiente que contiene las yemas, el azúcar, la vainilla y la maicena.
Removemos hasta que empiece a espesar. Es importante remover bien los bordes para evitar que se pegue al fondo.
Cuando retires del fuego la natilla, lo ideal es pasarla rápido a los recipientes que vayas a utilizar para su presentación. Evita colocarla caliente en la nevera.
Deja que se enfríe a temperatura ambiente y luego pásala al refrigerador hasta que esté a tu gusto. ¡Que le aproveche!

