Un apasionado por la literatura desde su infancia
Truman Capote, nació el 30 de septiembre de 1924 en Nueva Orleans, Estados Unidos. De pequeño se mudó junto a su madre a Monroeville, Alabama, donde conoció a Harper Lee, quien se convertiría en una de sus más íntimas amigas y referentes literarias. Desde temprana edad mostró interés por la escritura y lectura y a los 11 años se trasladó a Nueva York junto a su madre y su padrastro, José García Capote, de quien tomaría el apellido.
Capote no era un alumno aplicado y abandonó sus estudios en 1942, para dedicarse por completo a la literatura. Trabajó en el diario The New Yorker y luego publicó sus primeros cuentos.
Uno de sus mayores éxitos fue Breakfast at Tiffany’s, de 1958, que luego inspiraría a la película de 1961 protagonizada por Audrey Hepburn. En 1965 publicó In Cold Blood o A sangre fría, que narraba un brutal asesinato a través de un relato meticuloso, la obra impulsó el género de novela de no ficción y crímenes reales.
Escribió más de 20 libros, entre los cuales se encuentran novelas, relatos cortos y obras de no ficción.
Entre sus principales piezas literarias sobresalen, aparte de ‘Desayuno en Tiffany’ y ‘A sangre fría’, ‘Plegarias atendidas’, ‘El arpa de hierba’, ‘Crucero de verano’, ‘Música para camaleones’, ‘Miriam’…
A continuación algunas de sus frases que resisten el paso del tiempo:
“El que algo sea cierto no significa que sea conveniente, ni en la vida ni en el arte”
“La vida es una buena obra de teatro con un tercer acto mal escrito”
“El amor es una cadena de amor, pues la naturaleza es una cadena de vida”.
“Es imposible que un hombre que goza de libertad imagine lo que representa estar privado de ella”.
“Una conversación es un diálogo, no un monólogo. Por eso hay tan pocas buenas conversaciones, porque dos conversadores buenos rara vez se reúnen”.
“Las palabras me han salvado siempre de la tristeza”.
“Todas las personas tienen la disposición de trabajar creativamente. Lo que sucede es que la mayoría jamás lo nota”.
“Todo fracaso es condimento que da sabor al éxito”.
“Mis ambiciones más firmes giran todavía alrededor de los cuentos, con ellos me inicié en el arte de escribir”.
“Es fácil no hacer caso de la lluvia si se posee un impermeable.”
“El buen gusto es la muerte del arte”.

