El agradecimiento por delante
Cuanto más uses la gratitud cada día, mayor será el bien que traerás a tu vida. Ronda Byrne
La joven que tengo delante muestra un brillo especial en sus ojos. No cabe en sí de contenta. “A cada paso recibo mucho cariño de la gente, dice, eso es algo que valoro… entiendo que no me han olvidado y lo agradezco.
Sophia Camil nació en la ciudad de Montreal, Canadá, de madre chilena y padre jalisciense “en medio de un ambiente artístico, subraya sonriente, entonces no sorprende que desde pequeña comience a cantar, y fuera invitada a múltiples actividades comunitarias.
“Mamá es una artista de pies a cabeza, papá es de la tierra, el corazón del mariachi… ¿se imagina? Con él puede platicar de jazz, pop, de rock, ambos me motivaron, nunca me faltó -ni falta- el apoyo, les agradezco, lo mismo que a mi madrina Mimi Quintero, siempre una palabra de aliento, vivo orgullosa de ellos, de su humildad, del impacto que tienen en la comunidad”.
“Correspondo al cariño de la gente“
Sale a relucir en la conversación que por motivos de estudios, después de permanecer por años en Las Vegas, regresa a Montreal por problemas de estudios. “Quiero salir adelante en la música, aprender cada vez más, también me gusta la administración de empresas, tomé algunas lecciones de negocios y me percaté de que es algo que me atrae”, explica.
Vuelve a sonreír, y rápidamente destaca: “A mi regreso a Montreal encuentro un ambiente artístico, mucha música mexicana, es hermoso, voy a eventos con trajes típicos de Chiapas, Guadalajara, Aguas Caliente… la gente se acerca, me pregunta, les digo lo que significa cada uno de sus trajes, y siento un orgullo sano, es el amor a la cultura; en Hispano Quebec me invitan a eventos, me entregan reconocimientos, es algo hermoso”, advierte.
Habla de las comidas, y vuelve a referirse a Mimi Quintero, “salimos a la calle, la gente la saluda con cariño, respeto, una se percata de la admiración, del impacto, eso también me reporta orgullo, porque le agradezco mucho.
“De mis padres, de mi madrina, aprendí el amor a la comunidad, de tratar a todos con amabilidad, con respeto, a entregarme cuando canto… eso lo llevo aquí, dice, y se lleva la mano a la parte izquierda del pecho, son los principios, los valores”, señala.
Insiste en el agradecimiento, menciona al concejal Isaac Barrón, a Rub én Kihuen, “a ellos también les agradezco, apunta, siempre tuve su respaldo”.
Abraza a Mimi y me pide que les tome una foto.


