Enamorados incansables tras el balón
Felipe Loyo, Efraín Martínez, Everardo Mendoza, Gerardo de la Hoya, Víctor Peláez, Alberto ‘Betillo’ Hernández… la lista de seguro es larga. A cada uno de ellos los une, más allá de la nacionalidad, el amor por el futbol. Siguen el acontecer deportivo por todos lados.
Las personas que aparecen en el párrafo inicial, están al tanto del quehacer boxístico, de lo último en el baloncesto profesional, en el exigente Tour de Francia, el Giro de Italia o la Vuelta a España, del tenis y los premios de Roger Federer, del beisbol, de lo que hacen los jugadores latinos… ellos aman el deporte, pero por el futbol sienten algo especial.
Permítanme apuntar lo siguiente:
Juntos podemos superar cualquier marcador en contra
Esta media docena de personas asentadas en el valle, también tienen otro hijo conductor, una especie de denominador común: el fútbol infantil, la enseñanza a los más pequeños, ¡transmitir los conocimientos!
Ver elevarse a los pequeños, mostrar sus habilidades, lo aprendido en las sesiones de entrenamiento, significa mucho para quienes transmiten sus conocimientos. ¡De nada vale no enseñar lo aprendido!
Es bueno, sin dudas, enseñar a los niños el amor por el fútbol, por los deportes, por el juego en equipo, a no darse por vencido nunca, sin embargo nada como indicar a los pequeños a ser mejores personas cada día, a ser amables y respetuosos, dedicados… en otras palabras, ser orgullo de familiares, amigos, vecinos, compañeros de estudios y de juego, de sus respectivos entrenadores. De eso se trata.
Rueda el balón… entre valores y principios
Gerardo de la Hoya, de Las Vegas Union Soccer League, al ofrecer sus impresiones para los lectores de El Nuevo Mundo sobre el tema en cuestión, subraya:
“Más que todo nos interesa enseñar de valores, principios, enseñar a los niños a jugar futbol, y con ello que hagan suyo todo lo que admiran sus padres, la comunidad, los maestros, los seguidores del deporte y también la calidad humana, el respeto a los entrenadores, a los compañeros de equipos, a los rivales, los árbitros, el público… eso es lo que más nos interesa, la disciplina”, afirma.
Felipe, Everardo, Efraín, el propio Gerardo, coinciden en la importancia del talento, de la disciplina, la entrega en los entrenamientos, los valores. Ellos aman el fútbol, los deportes, y claro, admiran la calidad humana, el ver crecer a los pequeños. Felicidades por su labor. Gracias.

