Entre flores y caballos… ¡El rey Gualterio!
La vida del hombre que tengo delante es eso… ¡una vida de película! Gualterio Santos, de Oaxaca, no necesita presentación. Por él hablan el talento, la disciplina, trabajo y más trabajo.
“Nací y crecí en un pueblito de Oaxaca, recuerda, de unas 800 personas, todos nos conocíamos, las posibilidades de una vida mejor, realmente no eran muchas.
“Tenía 16 años, señala, cuando un primo me dijo por teléfono que en Nueva York podía mejorar vendiendo flores, de eso hace unos 34 años… esa noche no dormí, estaba decidido a venir a lo desconocido en busca de mejores opciones, sin conocer el idioma, había visto muy poco hasta ese momento. No sabía que se vendían flores”.
“Llegué a Los Ángeles, miraba todo a mi alrededor, con los ojos como platos, seguí viaje a NY, comencé a vender flores con mi primo, bajo sus indicaciones, en el Downtown de Manhattan, con los ojos como naranjas, no he hecho otra cosa que trabajar, corresponder al gesto de que Estados Unidos me abriera las puertas, agradezco y trabajo, es lo que sé hacer”, subraya.
Una flor, y todas las ganas del mundo
En medio de edificios empeñados en hacerle cosquillas al cielo, se percató pronto de su talento para vender flores, le echaba todas las ganas del mundo… gracias a Dios la vida lo ha visto laborar casi sin descanso y le ha sonreído. Ha aprendido mucho. “Mi vida gira alrededor de las flores, lo de los caballos es un hobby”, asevera.
“Antes del año mi economía mejoraba, liquidé la deuda con mi primo por costearme el viaje, prosigue, a instancias de una tía vine a California, a vender flores frente al supermercado El Toro”, indica.
Conoce a Anita “amor a primera vista”, le envía arreglos, la conquista, ella también se involucra en el mundo de las flores. “Ya sabe más que yo”, asegura.
Gualterio conoce el significado de cada una por su color, habla de las gardenias y los nardos, de su aroma que puede durar hasta ocho días.
Entre flores que dan fruto

El bien llamado ‘rey de las flores’ tiene tres florerías: en Las Vegas, Riverside y Santa Ana. Los años de trabajo rinden frutos.
“A las flores debo lo que he conseguido, Anita y yo les enseñamos a los niños, ellos son el relevo”, apunta.
Trasciende que tiene 3 caballos y 22 yeguas españolas, ganadoras de numerosos premios. “Papá tenía caballos por necesidad de transporte y carga, esto es otra cosa, he aprendido de razas, cruces, requerimientos para concursos”, comenta. Después que lea esta entrevista, recuerde que supo algo del bien llamado ‘rey Gualterio’.


