Experiencia y compromiso con la justicia
En El Nuevo Mundo conversamos con Jerry A. Wiese II, juez de la Corte Distrital del Condado de Clark y candidato a la reelección por el Departamento 30. Su historia refleja un vínculo duradero con Las Vegas y una carrera dedicada al servicio público.
Aunque nació en Phoenix, llegó a Nevada cuando tenía tres años. Estudió en Rancho High School, se formó en Utah y en California y regresó para ejercer como abogado. Después de 16 años en la práctica privada, fue elegido juez en 2010. Hoy, con unos 16 años en el tribunal, considera que aún puede aportar a la comunidad.
Durante nuestra entrevista, Wiese habló de los principios que guían su trabajo: preparación, puntualidad, respeto y disposición para escuchar. Explicó que su responsabilidad no es únicamente resolver conflictos, sino asegurarse de que quienes llegan a su sala tengan la oportunidad de ser escuchados y reciban decisiones fundamentadas en la ley.
Aportar y esgrimir principios
Su labor es intensa. Según compartió, maneja alrededor de 870 casos civiles, supervisa unos 650 asuntos en tribunales especializados y participa en aproximadamente 100 procesos de mediación hipotecaria. Gran parte de su tiempo transcurre estudiando expedientes y preparando audiencias, una tarea poco visible pero fundamental para la justicia.
Uno de los aspectos más humanos de la conversación fue su dedicación a jóvenes de entre 18 y 26 años que participan en programas de supervisión y rehabilitación como TAP y OPEN. Además de tratamiento y seguimiento judicial, reciben apoyo para continuar sus estudios, encontrar empleo y construir una vida independiente.
Wiese destacó un acuerdo con el College of Southern Nevada que abre caminos para obtener el diploma de equivalencia secundaria, ingresar a programas de aprendizaje de oficios o continuar estudios universitarios. También promueve actividades culturales y deportivas que ofrecen nuevas experiencias a jóvenes que pocas veces han tenido esas oportunidades.
Padre de cuatro hijos y abuelo, Wiese resume sus valores en tres palabras: familia, fe y equidad. Su aspiración a continuar en el cargo nace, según explicó, del deseo de seguir sirviendo con experiencia, responsabilidad y sensibilidad humana. La entrevista nos permitió conocer no solo al juez, sino también a la persona detrás de la toga.


