Mi entrevista con Scott Black
¿Se imaginan entrevistar a un candidato a alcalde y empezar por su color favorito? Así comenzó mi conversación con Scott Black, candidato a la alcaldía de North Las Vegas. Me contó que le encanta el naranja. Yo prefiero el amarillo, así que estuvimos de acuerdo en algo: ¡los dos colores parecen rayos de sol!
Luego saqué mis preguntas del celular y hablamos de la ciudad. Le pregunté cuáles serían sus tres prioridades si llegara a ser alcalde. Black, quien lleva nueve años en el Concejo Municipal, mencionó primero la seguridad pública: policías, bomberos y paramédicos preparados para responder a las emergencias. La segunda sería crear oportunidades de empleo para las familias.
La tercera fue la calidad de vida. Me puso un ejemplo que entendí perfectamente: poder ir con mis amigos a un parque limpio, iluminado y con juegos en buen estado. También habló de rutas seguras para andar en bicicleta y llegar a bibliotecas con libros y recursos para todos.
Inclusión de los jóvenes en las decisiones de la ciudad
Una propuesta me llamó mucho la atención. Le pregunté cómo incluiría a los jóvenes en las decisiones de la ciudad. Me explicó que quiere crear un consejo juvenil, formado por estudiantes que podrían reunirse tres o cuatro veces al año en el Ayuntamiento. Allí hablarían de asuntos como salud mental, redes sociales, educación y actividades recreativas.
Lo interesante es que sus ideas no se quedarían solo en una conversación: según él, el alcalde y los concejales podrían estudiarlas y convertir algunas en programas o políticas. Me preguntó si participaría y si presidiría ese consejo. ¡Le dije que sí!
Por supuesto, una entrevista también necesita preguntas inesperadas. Le lancé una de las más importantes para los amantes de la pizza: ¿piña sí o no? Para mi sorpresa, respondió que sí. Le gusta la mezcla de dulce y salado y confesó que prácticamente todas las pizzas le encantan.
Ideas que toman forma y merecen externarse
Antes de terminar, quise saber cuál considera el mayor problema de North Las Vegas. Habló del costo de vida, la vivienda y la necesidad de mantener buenos servicios públicos. Reconoció que un alcalde no puede controlar el precio de la gasolina o los huevos, pero sí trabajar por parques cuidados y respuestas rápidas ante emergencias.
Me despedí agradeciéndole la entrevista. Él cerró con una frase que no esperaba: dijo que quizá algún día yo sea alcaldesa de North Las Vegas y que votaría por mí. No sé si eso sucederá, pero esta conversación me enseñó algo: los jóvenes también tenemos preguntas e ideas que merecen escucharse.


