La justicia y las historias humanas
Antes de trabajar en los tribunales, Alex Hubert tocaba guitarra, cantaba y escribía canciones de rock. Incluso interrumpió sus estudios para salir de gira con su banda. Esa faceta del candidato a juez de la Corte Distrital, Departamento 21, surgió durante una entrevista con El Nuevo Mundo, en la que habló de su carrera y de lo aprendido al escuchar a personas en momentos difíciles.
Hubert llegó a Las Vegas en 2005 junto a su esposa, sin conocer a nadie en la ciudad. Mientras esperaba presentar el examen para ejercer en Nevada —ya contaba con licencia en Arizona—, tuvo distintos trabajos: vendió automóviles y participó en la promoción de espectáculos musicales. Fue voluntario en la Oficina del Defensor Público.
Allí comenzó a visitar la cárcel para conversar con personas que tenían dificultades para comunicarse con sus abogados. Su buen dominio del español le permitió acercarse a detenidos que no hablaban inglés. También trabajó con personas que enfrentaban problemas de salud mental, un ámbito que le resultaba familiar: su padre era psiquiatra.
Aunque pasó por un despacho de derecho civil, sentía que su vocación estaba en otra parte. Siempre le interesó ejercer una profesión con impacto directo en la vida de las personas, explicó. En diciembre de 2006 ingresó a la defensa pública, donde está por cumplir dos décadas de servicio.
Un expediente no siempre cuenta toda la historia
Su experiencia le ha enseñado que un expediente no siempre cuenta toda la historia. Detrás de algunos casos puede haber adicciones, enfermedades mentales o traumas de guerra. Por eso, según explicó, intenta comprender no solo qué ocurrió, sino qué circunstancias llevaron a una persona al sistema judicial.
Eso no significa, aclaró, dejar de lado la responsabilidad individual. Significa explorar, cuando corresponde, tratamientos, programas de rehabilitación y alternativas que atiendan los problemas que contribuyen a que alguien vuelva ante un tribunal.
Es esposo y padre, y expresó su cariño por Las Vegas, ciudad en la que construyó su trayectoria. Aspira al Departamento 21 de la Corte Distrital, una elección que corresponde a los votantes de todo el condado de Clark, desde Henderson y North Las Vegas hasta comunidades como Mesquite y Laughlin.
Entre recuerdos de conciertos y reflexiones sobre la justicia, Hubert compartió una idea que atraviesa su trabajo: antes de tomar decisiones sobre una persona, vale la pena escuchar su historia.


