Lo que el viento no se llevó
La Copa Mundial de Futbol, primera vez organizada por tres países, con 48 selecciones, ya es historia. Sin embargo, como acontece siempre, hay renglones que se resisten al paso del tiempo, es más, se trabaja para corregirlos, perfeccionarlos, otros viven en el imaginario de millones de aficionados.

El gol de Ferrán Torres que decidió el partido decisivo entre España y Argentina, la eliminación de Alemania -uno de los favoritos precontienda-, la manera en que los jugadores del técnico Luis de la Fuente maniataron a los de Scaloni, el desempeño de Messi, del noruego Erling Haaland, el portero Vozinha, Rodrigo, el desempeño de Cabo Verde, Egipto, de Colombia, la intervención del presidente Donald Trump en torno a la tarjeta roja a un futbolista estadounidense, y claro… el dinero recaudado, los premios.
En Qatar (2022) la FIFA recaud ó 7 mil 600 millones de dólares, en esta oportunidad la cifra fue mucho mayor. Argentina, ganadora hace cuatro años, se embolsilló 42 millones. España ahora consiguió 51 millones. Es el premio más lucrativo en la historia de la Copa. Se repartieron 871 millones entre los 48 cuadros. En el aspecto económico las cosas van requetebien.
La FIFA considera ampliar la cifra de contendientes a 64 países (más $) incluir a China y la India, con millones de aficionados más, ya se sabe lo que esto trae consigo. El futbol, para muchos el deporte más hermoso, es también llamado el más universal, se extiende, no pasa inadvertido.
Fue un mes de emociones, buenas jugadas, alegría, decepciones, el arbitraje y el VAR caminando sobre el filo de la navaja…
Para jugadores extraclase como Messi y Ronaldo la cita debe significar un adiós, la despedida alcanza a Neymar.
¿Cuánto mejorarán los equipos de África? ¿Y el español Lamine Yamal? Lo dirá el tiempo. Talento hay. Por el momento ya están sobre la mesa sus respectivas credenciales a esta instancia.

