viernes, mayo 22, 2026

La voz de los hispanos en el sur de Nevada

LAS VEGAS NEVADA | MAYO 2026 | VOLUMEN 2 | NÚMERO 4

Alejandro Fernández:

La noche en que Las Vegas le cantó al “Potrillo”

Hay artistas que heredan un apellido famoso… y hay otros que transforman ese apellido en una historia propia. Alejandro Fernández pertenece a ese grupo selecto. Nació bajo la sombra inmensa de una leyenda como don Vicente Fernández, pero con los años logró algo muy difícil: construir una identidad artística única, conquistar escenarios internacionales y convertirse en una de las voces más importantes de la música latina.

Uno de esos homenajes que guardo con enorme cariño fue el dedicado a Alejandro Fernández en el legendario Caesars Palace de Las Vegas. Recuerdo aquella tarde como si hubiera ocurrido ayer.

Alejandro llegó acompañado de personas muy cercanas a él y desde el primer momento mostró una actitud amable, sencilla y agradecida. Algo que siempre he admirado de él es que, pese a la fama internacional y a llenar escenarios alrededor del mundo, conserva una educación y una calidez muy similares a las de su padre. Lo recuerdo tomando el micrófono y agradeciendo con mucha emoción. Había sinceridad en sus palabras.

No era un discurso aprendido ni automático. Se notaba que realmente valoraba el cariño del público y el reconocimiento que estaba recibiendo en la Capital Mundial del Entretenimiento. Incluso aprovechó aquella ocasión para compartir detalles sobre uno de sus discos más recientes y tuvo el hermoso gesto de obsequiarme algunos ejemplares firmados que hasta el día de hoy conservo con mucho aprecio.

Pero la noche apenas comenzaba

Horas más tarde llegó el momento del concierto en el imponente Coliseo del Caesars Palace. El recinto estaba completamente lleno. No cabía una persona más. La emoción del público era impresionante y la energía que se respiraba en el lugar hacía entender por qué Alejandro Fernández se había convertido en uno de los artistas más importantes de habla hispana.

Tuve el privilegio de asistir junto a mi familia como invitado especial y compartir un espacio muy cercano con parte de la familia Fernández. Recuerdo especialmente a doña Cuquita, su madre, sentada orgullosa observando a su hijo triunfar en uno de los escenarios más importantes de Las Vegas. Ver la emoción en sus ojos fue profundamente conmovedor.

También coincidimos con Vicente Jr. y Gerardo, con quienes convivimos de manera muy agradable esa noche. Había un ambiente familiar muy bonito, lleno de orgullo y alegría.

Y entonces apareció Alejandro sobre el escenario. La reacción del público fue inmediata.

Aplausos, gritos, emoción… parecía que todo el Coliseo vibraba al mismo ritmo de su música. Alejandro tiene algo muy especial: logra combinar la elegancia de un artista internacional con el sentimiento profundo de la música mexicana. Puede interpretar una balada romántica y, minutos después, cantar ranchero con una fuerza impresionante.

Esa noche confirmó por qué lleva tantos años conquistando escenarios alrededor del mundo.

Lo más bonito de aquella experiencia fue ver a un artista completamente conectado con su gente y profundamente agradecido con quienes lo han acompañado en su camino.

Porque más allá de los premios y los reflectores, Alejandro Fernández sigue siendo un hombre que honra sus raíces, su apellido y el legado musical que representa.

Y para mí, haber sido parte de esa noche inolvidable, es uno de esos recuerdos que siempre guardaré con enorme cariño.

Nos vemos en la próxima edición de El Rincón de las Estrellas, con otra historia inolvidable del mundo del espectáculo.



ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Mas Popular

COMENTARIOS RECIENTES