Para alumbrar el camino a la cultura
Se ultiman detalles para el esperado Recital de Poesía el venidero 14 de noviembre, desde las 5 a las 7 de la noche. Se ha reiterado: “La poesía es un arma cargada de futuro”.
Una vez más el hermoso proyecto Luces de Bohemia, con la poetisa Xinia Estrada al frente, aboga por la cultura, y lo materializa sin fines protagónicos. Definitivamente, como apuntó Friedrich Nietzsche, la sencillez y naturalidad resultan el supremo y último fin de la cultura. Eso que hemos apuntado muchas veces, es lo primero que es necesario salvar.
La cultura, dicho de alguna forma, es la identificación individual y colectiva. No existe mayor identificación para un pueblo que su propia cultura, no se trata de leer más -que es importante-, también proporciona aspectos relacionados con las características, las conductas, las habilidades, creencias, códigos…
Luces de Bohemia invita y el arte crece, convoca y multiplica

Sinfonía de musas, recital de poesía, el homenaje a Alfonsina Storni (con la destacada participación del Trío Las Gauchas), las presentaciones del flautista Flavio Martínez, la lectura de poemas por parte de Yesenia Garibay, fungen como un botón de muestra.
Con todo lo anterior -y lo que falta-, Xinia y Luces de Bohemia hicieron lo fundamental: ‘sembrar’ la semilla, abrir la puerta para que se acerquen, transiten los interesados, los amantes de la poesía, así se hace cultura, se fomenta, y eso hay que reconocerlo.
El laureado escritor colombiano-mexicano Gabriel García Márquez apuntó: “Se cree que la cultura son solo las bellas artes. No. La cultura es eso, pero es también la cocina, la moda, la educación, la ciencia, las religiones, el folklor, el medio ambiente, el modo de amar, en fin, todo lo que ser humano agrega o quita para mejorar o perjudicar a la naturaleza”.
Entonces, hay que promover la literatura, la música, la pintura, el teatro, y con ello la educación, pues todo gira alrededor de la educación.
Óscar Wilde advirtió: “En el arte, como en el amor, la ternura es lo que da fuerza”. Eso ha hecho Xinia y el pequeño grupo que la secunda, promover con ternura.
Ya sabemos que el ego (eso que es tan humano), muchas veces hay que ponerlo a un lado, sobre todo cuando se quiere hacer -de buena fe- en favor de la cultura.
El propio García Márquez subrayó: “En el fondo, todos sabemos qué abarca el término cultura, pero no podemos expresarlo en dos palabras”.
Un lenguaje que no necesita palabras para comunicar

En ocasiones falla el deseo de superación, de mostrar una obra a la altura de las expectativas, si criticas o no te gusta algo, a alguien se le ocurre tildarte de ‘elitista’… hay que encarar esas adversidades traídas por los pelos.
El escritor ruso Anton Chejov lo dijo de esta manera: “Las obras de arte se dividen en dos categorías: las que me gustan y las que no me gustan: No conozco otro criterio”.
Hasta hoy, ojalá sea por mucho tiempo, Luces de Bohemia lo tiene claro: “El arte y el amor son dos lenguajes universales que nos unen sin necesidad de palabras”.
Van por buen camino Xinia y Luces de Bohemia, le aportan a la cultura, y eso es lo mejor. Para El Nuevo Mundo es un honor apoyar el proyecto, propiciar que siga adelante. Así se hace.


