Frases del estadounidense O. Henry
William Sydney Porter (11 de septiembre de 1862 – 5 de junio de 1910), conocido artísticamente como O. Henry, fue un destacado escritor estadounidense, considerado con justeza uno de los maestros del cuento. Su admirable tratamiento de los finales narrativos sorpresivos popularizó en lengua inglesa la expresión ‘un final a lo O. Henry.
Henry era un gran lector y alumno estudioso que se graduó en la escuela elemental en 1876.
La juventud del escritor fue tormentosa. Se trasladó a Texas, en 1882, trabajando en un rancho de ovejas. Posteriormente, en 1884, se mudó a la ciudad de Austin, también en Texas, donde residió en casa de un amigo durante tres años. Uno de los habitantes de esa vivienda era un gato llamado Henry, y de la expresión ‘¡Oh, Henry!’ surgió el seudónimo que inmortalizó al narrador. Es en esta época cuando comienzan sus problemas con el abuso en el consumo de alcohol.
Afrontó problemas con la justicia, acusado de robo, se embarcó rumbo a Honduras, donde vivió siete meses. Regresó al enterarse de que su esposa estaba enferma. Fue detenido y encarcelado… comenzó a escribir para ayudar a la manutención de su hija.
Se sumió en el alcohol.
Su cuento ‘El regalo de los Reyes Magos’ es una lección. Aseguran que lo escribió en tres horas y consumió una botella de whisky.
Entre 1903 y 1906 escribió un cuento a la semana para el periódico New York World. Finales imprevistos caracterizaron su obra.
A contiunuación algunas de sus obras:
“No son los caminos que tomamos; es lo que llevamos dentro lo que nos hace ser como somos”.
“Una buena historia es como una píldora amarga, con una capa de azúcar en su interior”.
“No podemos comprar un minuto de tiempo con dinero; si pudiéramos los ricos vivirían más”.
“Te daré el secretyo para escri9bir historias cortas. Aquí lo tienes. Regla 1: Escribe historias que te complazcan a ti mismo. No hay Regla 2”.
“Escribe lo que quieras, no hay otra regla”.
“Lo más maravilloso de todo son las palabras, y como se hacen amigas unas de otras”.
“Todos los grandes hombres han declarado que deben su éxito a la ayuda y el estímulo de alguna mujer brillante”.
“Podemos conseguir el clima, pero el tiempo se nos impone”.
“Cuando uno ama su arte, ningún servicio parece demasiado duro”. “Lo más solitario de todo el mundo es un alma cuando se dispone a emprender su misterioso y lejano viaje”.

