Los hispanos en la ‘lomita del escalofrío’
En el beisbol de Grandes Ligas han sobresalido muchos latinos, nombres como los de Roberto Clemente, Albert Pujols, Miguel Cabrera, brillan, sin embargo un lugar especial merecen los lanzadores.
La lista incluye a figuras como Juan Marichal, Luis Tiant, Mike Cuellar, Bartolo Colón, Pedro Martínez, Félix Hernández, Dennis Martínez, Fernando Valenzuela, Johan Santana, y el mejor cerrador de todos los tiempos, el panameño Mariano Rivera.
Marichal
Pero… ¿cómo tejieron su historia? Marichal, con su patada alta al lanzar, fue entronizado en el Salón de la Fama en 1983, ganó más de 20 juegos en seis temporadas, asistió 10 veces al Juego de Estrellas. Ganó 243 desafíos, con 2,89 de efectividad, 52 lechadas y dos mil 303 ponches.
Tiant
Jugó 19 temporadas, ganó 229 desafíos, tres veces Todos Estrellas, propinó dos mil 419 ponches, completó 187 desafíos, dos veces campeón de efectividad. Méritos para estar en el Salón de la Fama, no consiguió los votos exigidos.
Dennis Martínez
Participó en 23 campañas, sumó 245 victorias, en 1991 lanzó un juego perfecto, fue a cuatro Juegos de Estrellas, ponchó a dos mil 149 bateadores. El nica Dennis Martínez fue campeón de la serie mundial 1983.
Colón
Tomó parte en 21 temporadas, ejemplo de consistencia, es el latino con más triunfos (247), buen control, cuatro veces al Juego de Estrellas, ponchó a dos mil 535. Ganó el premio Cy Young en el 2005. Martínez, estuvo 18 años en la gran carpa, ganó tres veces el Cy Young, triple corona en 1999, ocho veces en Juegos de Estrellas, 219 éxitos, tres mil 154 ponches. Campeón de Serie Mundial (2004). Salón de la Fama desde el 2015.
Hernández
Lanzó en 15 temporadas, en 2012 protagonizó un juego perfecto, obtuvo 169 triunfos, seis Juegos de Estrellas, Cy Young en el 2010, recetó dos mil 524 ponches.
Rivera
‘Apaga y vámonos’ retrata a Rivera, 19 temporadas, cinco anillos de Serie Mundial, 13 Juegos de Estrellas, sus 652 salvados es la cifra más alta, jugador más valioso de la Serie Mundial 1999, único Salón de la Fama unánime.
Hasta aquí una muestra excelente

