viernes, octubre 30, 2026

La voz de los hispanos en el sur de Nevada

LAS VEGAS NEVADA | OCTUBRE 2026 | VOLUMEN 2 | NÚMERO 26

InicioSalud y BienestarAtentos a los cambios hormonales

Atentos a los cambios hormonales

La molesta resequedad vaginal

La resequedad vaginal, aseguran muchas mujeres, resulta en extremo molesta, puede traer consigo irritación, dolor… Pero, qué es la sequedad vaginal, se trata de la falta de lubricación y humedad en los tejidos de la vagina y la vulva.

Causas principales:

Cambios hormonales, la disminución de los estrógenos durante la menopausia, el posparto, la lactancia o tras cirugías como la extirpación de ovarios.

Medicamentos:

Antidepresivos, fármacos para el resfriado, antihistamínicos o tratamientos antiestrogénicos. Irritantes: Uso de jabones con perfume, geles agresivos, duchas vaginales o suavizantes de ropa. Otras condiciones: Estrés, tabaquismo o enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren.

Síntomas comunes:

Ardor, picazón o irritación vaginal. Dolor o molestia durante las relaciones sexuales (dispareunia). Sangrado leve después del coito. Ganas frecuentes de orinar o infecciones urinarias repetitivas.

Opciones de tratamiento:

Hidratantes vaginales que se aplican de forma regular (dos a tres veces por semana) para retener la humedad del tejido a largo plazo, de acuerdo con guías de salud como las de Memorial Sloan Kettering Cáncer Center.

 Lubricantes:

A base de agua o silicona, utilizados puntualmente para facilitar las relaciones sexuales sin dolor (se deben evitar los aceites si se usa condón de látex).

Tratamientos hormonales:

Cremas, comprimidos o anillos vaginales con dosis bajas de estrógeno recetados por un médico.

Cuidados generales:

Lavar la zona solo con agua o jabones de pH neutro, evita perfumes y usar ropa interior preferiblemente de algodón.

Para aliviar la resequedad vaginal, lo más efectivo es usar humectantes y lubricantes de venta libre, además de tratamientos con estrógenos vaginales en casos específicos.

Opciones de Tratamiento Humectantes vaginales (no hormonales):

Se aplican de forma regular (cada pocos días o de tres a cinco veces por semana) para retener agua, restaurar la humedad y mejorar la elasticidad del tejido a largo plazo. Ejemplos incluyen productos como Replens, Hyalo Gyn o Revaree.

Lubricantes (a base de agua o silicona):

Se utilizan justo antes de la relación sexual para disminuir la fricción y el dolor al coito. No se deben usar productos con aceite (como vaselina) porque debilitan los condones de látex y alteran la flora. Estrógenos vaginales que se presentan en cremas, comprimidos intravaginales o anillos (Estrace, Yuvafem, Estring). Son eficaces para regenerar el tejido si la causa es la menopausia, aunque requieren supervisión médica.

Tratamientos orales:

Medicamentos como el ospemifeno (Osphena) ayudan en ciertos casos, consultando al especialista.

Cuidados y Hábitos Recomendados Evita irritantes:

No uses duchas vaginales, aerosoles, perfumes ni jabones agresivos en la zona íntima. Usa agua o limpiadores suaves e hipoalergénicos. Hidratación y dieta: Bebe suficiente agua a diario y consume ácidos grasos omega-3 (presentes en el salmón o las nueces) para favorecer la salud de las mucosas. Actividad frecuente: Mantener una estimulación o actividad sexual regular ayuda a conservar la elasticidad y el flujo sanguíneo de los tejidos.




Artículo anterior
Artículo siguiente
ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Mas Popular

COMENTARIOS RECIENTES