¡dolor, justicia y recuerdos!
“Hay un carácter sagrado en las lágrimas. No son la marca de debilidad, sino de poder”. Washington Irving
El 11 de septiembre de 2001 los terroristas se cobraron la vida de cerca de 3 mil personas e hirieron a más de otras 6 mil en el ataque más destructivo materializado en tierras estadounidenses. Se trata de uno de los grandes traumas de la historia.
Millones de personas, en todas partes, recuerdan las imágenes de las dos torres cayendo tras el ataque terrorista que cambió el mundo. Este viernes 11 de septiembre es una jornada triste, afloran los recuerdos, sin embargo la solidaridad, el ansia de justicia, el respeto, también ocupan un lugar prominente.
Los recuerdos perviven, afloran, exigen justicia hoy y siempre
Se rinde homenaje a la memoria de las víctimas, admiración y gratitud a quienes sin pensarlo dos veces acudieron a socorrer, tender la mano, salvar vidas. Se mantiene viva la solidaridad con las familias y los amigos de quienes perecieron en los ataques perpetrados en Nueva York, en Arlington (Virginia) y Shanksville (Pensilvania). Se rinde tributo a los valerosos auxiliares que dieron respuesta inmediata, arriesgaron y sacrificaron sus vidas para rescatar a otras personas. ¡Son héroes!
Cobran vigencia las palabras del reconocido artista Bob Marley, quien apuntó: “No sabes lo fuerte que eres hasta que ser fuerte es la única opción que tienes”. Los años transcurridos han servido exactamente para eso, no cejar en el respeto, la solidaridad, y también en el quehacer en favor de la justicia. Para muchos, las emociones de aquel día siguen tan intensas como siempre. Se trata de la fuerza perdurable del pueblo estadounidense.
De seguro este viernes 11 tendrán lugar momentos de silencio, de recordación. Es relevante tener en cuenta que las nuevas generaciones deben conocer porqué se lucha, cuánta importancia tiene la justicia. Lo sucedido desde aquella fecha hasta hoy no puede pasar inadvertido.
Conmemoración con servicio y obras de caridad
A lo largo del país se conmemora un aniversario más del 11 de septiembre 2001 con proyectos de servicio y obras de caridad. Los voluntarios participan en colectas de alimentos y ropa, limpiezas de parques y vecindarios, bancos de sangre y otras actividades comunitarias.
Mahatma Gandhi dejó sentado: “No hay despedidas para nosotros. Dondequiera que estés, siempre estarás en mi corazón”.
Perdieron la vida cerca de 3 mil personas, los ataques repercutieron a instancia mundial y alteraron el curso de la política estadounidense.
Un cuarto de siglo desde 2001, aquellos acontecimientos viven en la memoria de millones. Es menester cerrar filas contra la injusticia, la violencia, las acciones terroristas. Corren tiempos de unidad, en honor a quienes fallecieron víctimas del abominable ataque. Hoy urge dar paso a las personas que aman y construyen. Honor y gloria.


