Lo importante de un sueño reparador
¿Por qué hay que descansar bien durante la noche? Dormir le da al cuerpo y al cerebro tiempo para recuperarse del estrés del día. Después de una buena noche de sueño, usted se desempeña mejor y por supuesto está en mejores condiciones para adoptar decisiones, rendir más, incluso en actividades físicas.
Dormir lo ayuda a sentirse más alerta, optimista y a tener una mejor relación con las personas.
Tenemos, sin dudas, demasiadas exigencias en cuanto a nuestro tiempo -trabajo, familia, gestiones-, sin contar que queremos encontrar tiempo para relajarnos. Para que todo encaje, con frecuencia sacrificamos el sueño. Sin embargo, no dormir las horas necesarias afectan tanto la salud física como la mental. Es menester, fundamental, dormir para nuestro bienestar.
Tu cuerpo trabajando 24/7
Por supuesto que dormir hace que uno se sienta descansado todos los días. Sin embargo, mientras uno duerme, no solo la mente y el cuerpo se ‘apagan’, durante la noche, los órganos y los procesos internos trabajan arduamente.
Según los especialistas dormir mantiene todos los aspectos del cuerpo de una forma u otra: el equilibrio energético y molecular, además de la función intelectual, el estado de ánimo, el humor.
La realidad, apuntan ellos, es que cuando observamos a alguien que ha descansado bien, esa persona opera a un nivel distinto, con más efectividad que quienes intentan seguir con una o dos horas de sueño por noche.
“Las personas que están cansadas tienden a ser menos productivas en el trabajo. Tienen más posibilidades de sufrir accidentes de tránsito. La falta de sueño también influye sobre el humor, que puede afectar la manera en que uno interactúa con otros. El déficit de sueño, con el paso del tiempo, incluso puede incrementar el riesgo de sufrir depresión”, dejan sentado los estudiosos de este relevante tema.
Algo debe quedar claro:
Descansar es fundamental para el cerebro. Dormir ayuda a las hormonas de crecimiento y del estrés, nuestro sistema inmunitario, el apetito, la respiración, la presión arterial y con ello la salud cardiovascular.
Pero… somos distintos, tenemos diferentes necesidades, entonces se da por descontado que las necesidades personales varían, en promedio, un adulto requiere entre siete y ocho horas de sueño por noche.
Los bebés generalmente duermen unas 16 horas diarias. Los niños pequeños necesitan alrededor de 10 horas de sueño, mientras que los adolescentes necesitan, al menos, nueve horas.
Para lograr el máximo de los beneficios restauradores del sueño, urge lograr una noche completa de sueño de calidad

