Preparado para un retiro
¡No es fácil el cambiar los paradigmas diarios que hemos llevado por años y que de repente todo cambia de un día para otro!
Es, para empezar, casi increíble y por otro lado, lastima y duele, que es lo peor, pero como todo en la vida, hay que pasar también ese trago amargo y es bueno pensar que debemos esperarlo con un poquito de sabiduría y enfocados en un nuevo comienzo.
El arte de este ejercicio, si le podemos llamar así, pues además será obligatorio y eso no nos gusta mucho, pero si pasara, es tener ideas de qué queremos y qué nos gusta, principalmente, cosas que a la vez nos levanten la autoestima y que además sean provechosas para nuestro propio bien.
¿Cuándo sucede esto? Pues puede ser por la edad, puede ser por la pérdida de un ser querido, puede ser por la pérdida de un trabajo, etc…
Todos debemos desde ya saber qué nos gusta. En mi caso personal, amo viajar y Dios Maravilloso me ha permitido hacerlo por más de 60 años, principalmente a Europa que es mi destino favorito, ahora me estoy abriendo a otros Continentes y eso emociona a mi alma.
No niego el cansancio, pero a mi regreso de agotamiento, anoto en mi listado otro triunfo más en mi vida y eso me da la ‘gasolina’ para preparar el próximo (claro está, después de la visita al hospital, jijiji).
Viviendo un día a la vez
Hacer cosas que nos agradan y que nos pueden producir ganancias, son ideas maravillosas.
Pero bueno, eso son los listados a largo plazo en el año, pero los días, semanas, meses transcurren y hay que avanzar a diario, por lo que con respeto les doy unas sencillas sugerencias incluso diarias…
Despertarse y al abrir los ojitos dar una sonrisa a Dios por haberlo permitido.
Doblar rodillas (aunque duela) y dar infinitas gracias al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por todo lo que pasó y pasará en el día. Incluyendo la familia, el techo, el alimento, etc…
Cuidar de nuestra presentación, cuerpo y limpieza cada día. Los dientes son muy importantes porque después nos arrepentimos.
Cuidar del lugar donde vivimos con agradecimiento, pues hay muchos que amanecen sin un techo, Mantener el lugar limpio, cuidar nuestras plantitas y comida, etc.
Siempre tener familia, amigos, vecinos, conocidos atendidos, sin ellos estamos muy solos y para mi es muy importante visitar la iglesia durante la semana para que crezcamos por dentro y nunca descuidar el afuera.
El Arte de vivir, aprendiendo desde ya a valorar lo que viene… es también, no lo dude, un Arte.

