La crisis silenciosa que enfrenta Las Vegas
Cada verano, los habitantes de Las Vegas escuchan la misma frase: “Así es el desierto.” Sin embargo, el calor que vive el sur de Nevada en los últimos años ha dejado de ser una simple característica del clima para convertirse en una emergencia de salud pública.
Durante este verano, las temperaturas han alcanzado los 115 °F (46 °C), mientras que las noches apenas descienden de los 90 °F (32 °C). Esa falta de alivio nocturno impide que el cuerpo se recupere del calor acumulado y aumenta el riesgo de deshidratación, agotamiento y golpes de calor.
Las personas más vulnerables son los adultos mayores, quienes padecen enfermedades crónicas, los trabajadores expuestos al sol y, especialmente, las personas en situación de calle.
sobrevivir al verano se convierte en una lucha diaria
Para quienes no cuentan con un lugar climatizado.
Las cifras reflejan la gravedad del problema. De acuerdo con el Southern Nevada Health District, durante 2024 se confirmaron 513 muertes asociadas al calor en el condado de Clark, la cifra más alta registrada hasta ahora. En 2025 se reportaron 284 fallecimientos, una disminución importante, pero que mantiene al calor extremo como una de las principales amenazas para la salud en la región.
Aunque el reporte oficial de 2026 aún está en desarrollo, las autoridades advierten que agosto y septiembre suelen concentrar la mayor cantidad de casos, por lo que el riesgo permanece elevado.
Los especialistas explican que este fenómeno responde a varios factores. El cambio climático ha incrementado la frecuencia e intensidad de las olas de calor, mientras que el llamado efecto de isla de calor urbana hace que el asfalto, el concreto y los edificios acumulen energía durante el día y la liberen lentamente por la noche. Además, los meteorólogos siguen de cerca el fortalecimiento del fenómeno El Niño, que puede influir en condiciones climáticas más extremas.
Vital, mantenerse hidratado
Frente a este panorama, las autoridades recomiendan mantenerse hidratado, evitar actividades al aire libre durante las horas de mayor calor, revisar a familiares y vecinos vulnerables y nunca dejar niños, adultos mayores o mascotas dentro de un vehículo.
Detrás de cada estadística hay una historia. Una familia que perdió a un ser querido, un trabajador que sufrió un golpe de calor o una persona que pasó la noche en la calle sin un lugar donde resguardarse.
El calor extremo ya forma parte de la nueva realidad del sur de Nevada. La pregunta no es si el próximo verano será más intenso, sino si estaremos preparados para proteger a quienes corren el mayor riesgo.
Fuentes: Southern Nevada Health District; Clark County Office of the Coroner/Medical Examiner; National Weather Service Las Vegas; National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA); Associated Press.


