Crece la solidaridad y el respaldo en el valle
“Estamos muy agradecidos por la ayuda brindada, la cantidad de personas que traen comida no perecedera, insumos hospitalarios, ropa, que vamos a enviar a Colombia”, apuntó Lucía Gómez, de la ciudad de Bucaramanga.
Se reciben recursos hasta el venidero 31 de agosto, son muchos los que se acercan para entregar cajas, ayudar a seleccionar, cargar. “Los voluntarios merecen un aplauso, nuestro reconocimiento”, añadió Gómez. Se ha puesto a prueba -otra vez- la solidaridad y todos hemos ganado gracias al amor.
Hace pocas semanas un terremoto en Venezuela movilizó a muchas personas en las Vegas, la comunidad se hizo sentir por intermedio de donaciones para los necesitados en aquel país. Fue un gesto hermoso por parte de la gente. El agradecimiento.
Una muestra de apoyo incondicional

La solidaridad es una muestra de apoyo incondicional tanto para personas que necesitan ayuda, como causas o eventos difíciles. En cualquier momento podemos ser solidarios, sin embargo para ello necesitamos comprender, tener empatía por lo que los demás están pasando.
Recientemente fue Colombia la nación afectada, centenares de fallecidos, lesionados, edificios destruidos. Una situación en extremo difícil, compleja, lamentable.
De inmediato muchas personas en el valle, sin reparar en nacionalidad, pidieron información, se acercaron a los restaurantes colombianos. Los dueños, por ejemplo, de Oiga, Mire y Vea, La Brasa Roja, Aracelis Sazón, abrieron las puertas de sus instalaciones, dijeron sí al acopio de recursos para los más afectados.
El reconocido escritor Eduardo Galeano, apuntó: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Le asiste toda la razón.
Voluntariado que da de lo que tiene y más

En las proximidades del restaurante La Brasa Roja, cerca de Sahara y Commerce, todo es ajetreo, allí hay un centro de acopio, de recolección.
De la lejana ciudad colombiana de Bucaramanga, es la joven Lucía Gómez, quien de manera entusiasta funge como responsable del local en que se acopian los recursos, con el objetivo de hacerlos llegar hasta aquel país.
“Desde hace 17 años vivo en las Vegas, explica, sin embargo como muchos otros inmigrantes, llevo a mi país conmigo, es muy triste esto del terremoto, lo que ha sucedido, la cantidad de personas fallecidas, y con gusto asumo esta tarea.
“Vamos a acopiar, prosigue, hasta el próximo 31 de agosto, van a realizar un inventario a ver si procede hacer el envío por vía terretre o aérea; tenemos comida no perecedera, ropa de hombre, de mujer, de niño, comida para mascotas, insumos hospitalarios como gasas, jeringas, mascarillas, batas, guantes… todo puede resultar de gran utilidad”, resalta mientras cierra una caja.
Gómez se muestra agradecida con la comunidad, los dueños de restaurantes por su disposición para ayudar desde el primer momento.
El filósofo español Donoso Cortés señaló:
“Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos”.

Jaime Alexis González, de Bogotá, también con muchos años asentado en Las Vegas, al platicar con este reportero para los lectores de El Nuevo Mundo, subrayó: “primero quiero dar gracias a todas las personas que se han acercado para donar, los que se acercan para preguntarnos por la familia, los amigos, eso no podemos ignorarlo.
“Me siento orgulloso, abunda, ver a tantas personas deseosas de donar, preguntan por los locales en que se reciben las cosas, eso no lo voy a olvidar, debemos estar siempre juntos para ayudar y llegar más lejos.
Sobre la unidad, Henry Ford destacó: “Unirse es el comienzo; estar juntos es el progreso; trabajar juntos es el éxito”.
Queda mucho por hacer, desde la solidaridad.


