Nelson… el pueblo fantasma
A menos de una hora de Las Vegas, la carretera estatal 165 se interna entre las montañas áridas del sur de Nevada hasta llegar a un sitio donde parece haberse detenido el tiempo. Edificios de madera castigados por el sol, maquinaria minera oxidada, automóviles antiguos y viejos objetos desperdigados entre el polvo crean la apariencia de un escenario cinematográfico. Pero detrás de la imagen que hoy atrae a fotógrafos y viajeros se encuentra una historia mucho más compleja.
Es Nelson Ghost Town, en Eldorado Canyon, uno de los lugares donde todavía puede sentirse el pasado minero y violento del sur de Nevada. La fiebre minera tomó fuerza hacia finales de la década de 1850. La llegada de barcos de vapor al río Colorado en 1858 facilitó el movimiento de personas, mercancías y minerales, y ayudó a extender las noticias sobre las riquezas escondidas en sus montañas.
De sus entrañas salieron oro y otros metales preciosos por valor de millones de dólares. La minería del distrito convirtió un rincón prácticamente aislado del desierto en un lugar al que llegaban hombres en busca de una oportunidad para enriquecerse.
Un lugar que guarda historías enigmáticas

Durante algunos de sus años más turbulentos, Eldorado Canyon reunía una combinación explosiva: oro, aislamiento, armas, conflictos laborales y poca presencia de las autoridades. De ahí nació buena parte de su reputación como uno de los rincones más salvajes del sur de Nevada. Recibió su nombre en honor a Charles Nelson, líder de la comunidad que murió en 1897.
Como sucede con tantos pueblos mineros de Nevada, resulta tentador convertir cada edificio abandonado en una historia de fantasmas. Nelson posee todos los ingredientes para alimentar esas narraciones: asesinatos, mineros muertos, hombres perseguidos por la justicia, túneles oscuros, edificios antiguos y una inundación que cobró nueve vidas.
Hoy, Nelson parece tranquilo. Pero bajo esa tranquilidad permanece la memoria de un tiempo en que una veta de oro podía convertir a un hombre en rico… o costarle la vida.
El sitio permanece abierto al público y es visitado por miles de turistas interesados en conocer un poco de su historia o atraídos por los fenómenos paranormales. También es uno de los lugares favoritos de muchos fotógrafos que llegan acompañados de personas que buscan realizar sesiones fotográficas con trajes de vaquero, muy al estilo del viejo y salvaje Oeste.
Nelson Ghost Town no es solamente una colección de edificios viejos en medio del desierto. Es una ventana hacia una época en la que el sur de Nevada todavía era territorio de minas, aventureros, fugitivos y hombres que buscaban fortuna en uno de los lugares más implacables del Oeste estadounidense.

