Fiesta de agradecimiento al sol y a la tierra
En Ecuador, el Inti Raymi se celebra en varias regiones andinas, con mayor énfasis en la provincia ecuatoriana de Imbabura y la ciudad de Otavalo. Estas fiestas se celebran del 21 de junio a la primera semana de julio, o todo julio en algunas comunidades.
Comienza con el ritual del armay tuta, que quiere decir la noche del baño en las vertientes, cascadas y ríos, en señal de la purificación del espíritu y pedir a los apuks en las montañas y ríos, fortaleza para aguantar o resistir los tres días de zapateo de casa en casa en las comunidades, toda la noche y todo el día. Es algo realmente difícil.
Gracias al sol por las cosechas

Estas fiestas son en señal de agradecimiento al sol por las cosechas que se han recibido este año. Un buen maíz del cual se hace una bebida exótica llamada la chicha de maíz, que se brinda a los músicos y la gente que los acompaña. Con un buen mote maíz (comida) preparado con un asado de puerco que se llama el horneado o el cuy.
La ceremonia o fiesta como tal consiste en que la familia se reúne con sus amigos y vecinos y se van de casa en casa, el baile dura toda la noche, los participantes toman la chicha, bebida energizante natural, cocinada con especies, harina de maíz, jugo de naranja, canela, piña, maracuyá… y todo lo que se quiera añadir para dar un buen sabor.
También bailan en las calles de la ciudad y avanzan a la plaza donde se reúnen todos los grupos y bailaba en las cuatro esquinas de la plaza.
Cada comunidad reúne a su gente y va a demostrar la fuerza del zapateo al ritmo del rondín. La guitarra, la flauta, la melódica y el sonido es el sanjuanito.
Una fiesta tradicional que invita a todos a disfrutar
Toda la gente sale a ver a los danzantes y disfrutar. De la noche amena se meten a los grupos y bailan, es tu alegría… todos en la ciudad disfrutamos, es una fiesta tradicional.
Viajo al Ecuador para estas fiestas, pues en Las Vegas no hay (o no conozco) de más otavalenos para celebrar estas fiestas.
En Chicago o New York sí lo hacen, allí hay más gente de la sierra del Ecuador, que son los únicos que lo celebran y últimamente otras provincias se han unido a este festejo, como los saraguros, pueblos originarios del sur del Ecuador, y los coltas del centro del Ecuador.
Todos con el mismo objetivo de agradecer a la madre tierra por las cosechas que nos han brindado, por la lluvia y el sol que hicieron su trabajo para adquirir un buen grano para comer y guardar para la familia. Es una hermosa fiesta.


