Extreme los cuidados de la piel
Muchos hispanos creen que están protegidos contra el sol por sus tonos de piel más oscuros, destaca la American Academy of Dermatology (AAD). Es una creencia falsa que ha persistido entre las poblaciones hispanas en EEUU por generaciones, advierte la AAD.
Hispanos estadounidenses no encaran con responsabilidad los pasos necesarios para protegerse contra los rayos ultraviolete (UV) del sol, lo cual debe incluir autoexámenes y aplicación de protectores solares (SPF, por sus siglas en inglés) de 30 o más.
Algunos hispanos se someten a las camas de bronceado antes de pasar tiempo bajo el sol, asumen que ese “bronceado base” los puede proteger.
Las camas de bronceado ponen a todos en riesgo para el cáncer de la piel. La AAD y los médicos de atención primaria recomiendan a los pacientes, que se mantengan alejados de las camas de bronceado.
Dermatólogos coinciden en que “la creencia de que los hispanos no tienen que preocuparse acerca del cáncer de la piel existe entre los latinos por generaciones”.
La AAD está tan preocupada por estos mitos sobre el cáncer de la piel que organiza el “Programa de Alcance Para Latinos”.
Se ofrecen pruebas gratuitas para el cáncer de la piel, y el programa educa a hispanos de bajos ingresos que hacen labores en exteriores, acerca de la prevención y la detección del cáncer de la piel.
“La incidencia de hispanos y afroamericanos con melanoma es más baja que entre las poblaciones caucásicas”, precisan expertos.
Advierten, que el melanoma entre hispanos y afroamericanos tiende a ser descubierto más tarde, cuando se ha regado a otras partes del cuerpo. La American Cancer Society reporta que la tasa de supervivencia de cinco años para los afroamericanos con melanoma es de un 75 por ciento.
Y abunda: “Los lunares pueden estar escondidos o pueden ser ignorados, causan una demora en el diagnóstico”.
Consejos para mejor protección contra el cáncer de la piel
Aplíquese un protector solar de amplio espectro diariamente con un SPF de por lo menos 30. Reaplique por lo menos cada dos horas.
Use ropa protectora, incluyendo un sombrero de ala ancha y espejuelos de sol con protección UV total. Evite la exposición al sol, entre las 10 a.m. y las 4 p.m..
Hágase autoexámenes mensuales de la piel y vea a un médico una vez al año para una prueba de detección profesional.
Aléjese de los salones de bronceado. Una sola sesión en una cama de bronceado puede aumentar su riesgo para el melanoma.

