Cuidado de la piel… sin dudas una prioridad
–¡Qué calor por estos días!
–Y falta casi todo agosto.
–Va a durar hasta mediados de septiembre.
La plática puede tener lugar en cualquier lugar del valle. El calor intenso obliga a adoptar medidas para prevenir deshidratación o cualquier enfermedad de la piel, y es aconsejable seguir al pie de la letra las indicaciones de los expertos.
A nivel cutáneo, el calor afecta la piel provocando deshidratación, sequedad, irritación e incluso envejecimiento prematuro.
Es curioso, pues la mayoría de nosotros conocemos los efectos nocivos que el sol puede tener en nuestro cuerpo, sin embargo, no todos somos conscientes de los efectos de las altas temperaturas en la piel, afectaciones que pueden provocar hasta un cáncer en la piel.
Los efectos del calor
Numerosos estudios demuestran que las temperaturas extremas pueden provocar una variedad de problemas relacionados con la piel. Siempre resulta conveniente insistir en cuáles son los efectos del calor, el intenso en la piel y lo que es preciso hacer para prevenirlos, poder seguir disfrutando del verano, luciendo una piel sana.
El cuerpo pierde más agua cuando las condiciones climáticas son extremadamente calurosas, especialmente la piel ya que es la primera toma de contacto de nuestro cuerpo con el exterior. Como resultado, la deshidratación es un riesgo. Tu piel puede perder gran parte del contenido de humedad afectando a la firmeza de su estructura y a su textura.
Cuando la piel está deshidratada se siente seca e irritada, se cuartea, se ve opaca y desigual en tono y en color. En el rostro además, las líneas de expresión y las arrugas pueden volverse más evidentes. También es posible que se acentúen las ojeras en forma de desagradables círculos oscuros debajo de los ojos.
¿Cómo evitar que tu piel se deshidrate?
Debes reforzar el consumo de agua para equilibrar la humedad en tu organismo. Después, de forma más directa utiliza una crema humectante, por ejemplo con ácido hialurónico, para combatir la piel seca. También puedes recurrir a un tratamiento facial con un sérum o mascarilla hidratante para aliviar la sequedad, aportando un extra de hidratación.
Como consecuencia de la deshidratación de la piel, la misma va a disminuir su elasticidad. La exposición al calor también aumenta la producción de proteínas que descomponen las fibras de colágeno y elastina, disminuyendo los niveles de antioxidantes y acelerando el proceso de envejecimiento de la piel. Como consecuencia tu piel se verá deteriorada y perderá su lustre.
No te descuides ni por un momento. Evita enfermarte de la piel.

