Miles de hogares quedaron sin servicio eléctrico
Nevada Energy cortó el servicio eléctrico en el monte Charleston con el objetivo de evitar incendios forestales, una medida oportuna. La fuerza de los vientos provocó que miles de personas vieran afectad la electricidad en sus respectivos hogares. Se reportaron árboles caídos, con el consiguiente peligro para peatones y conductores. Fuertes vientos se extendieron hasta horas del lunes, se adoptaron medidas para evitar males mayores. Los conductores aminoraron la velocidad, la visibilidad se redujo considerablemente. Es impredecible
Los fuertes y sostenidos vientos registrados entre el pasado domingo 17 y lunes 18 causaron estragos. Miles de hogares quedaron sin servicio eléctrico, con todo el malestar que esto ocasiona.
Vale significar que con el objetivo de prevenir, evitar incendios forestales, NV Energy cortó al electricidad en áreas del Monte Charleston. Un comunicado de NV Energy destacó: “registros indicaron que hubo alrededor de una treintena de cortes en el área del Condado Clark que afectaron a más de 17 mil clientes”. Dejó sentado además que varios de esos cortes fueron planificados. Se trabajó intensamente para restablecer el servicio.
El referido comunicado advirtió: “En situaciones como la registrada entre domingo 17 y lunes 18, existe el riesgo de incendio en la zona. Sin embargo como empresa no queremos poner en riesgo a nuestros clientes”, resaltó Jonathan Frissora, director de operaciones de red de NV Energy.
Poca visibilidad, árboles cedieron

Los vientos trajeron consigo una molesta polvareda que dicho sea de paso también afectó la visibilidad de los conductores.
Algunos de ellos accedieron a ofrecer sus impresiones para los lectores de El Nuevo Mundo: “Sucede con frecuencia, apuntó Sergio González, vivo aquí desde mediados del 2008, aunque tengo por costumbre informarme sobre la temperatura, el clima, los fuertes vientos suelen ser impredecible… había lavado el carro y ya ve, mucho polvo, hay que estar bien atento al timón y los semáforos”.
Lupe Hernández, por su parte, comentó: “No estaba preparada, el domingo por la mañana ayudé a mi hijo a limpiar la yarda (patio), y horas después aquello estaba lleno de basura, se ‘voló’ todo, hasta pencas de la palma… lo dejamos así hasta el lunes por la tarde-noche, porque después nos castigó el calor”, señaló.
Para Rey Sánchez la situación fue inesperada “los vientos me sorprendieron cerca de Flamingo y Spencer, le iba a poner gas a la camioneta, de pronto mucho polvo, viento, las puertas de la camioneta se cerraban con fuerza… son las cosas de Las Vegas, la proximidad del desierto, estamos acostumbrados”, dijo.
Se registró también la caída de varios árboles, con el consiguiente peligro para peatones, vehículos y viviendas.


