Defensores del campo corto… ¡excelentes!
Algunos amigos me preguntan quién ha sido -en mi opinión- el mejor torpedero cubano en las Grandes Ligas. Mi respuesta, sin dudarlo, es Bert Campaneris.
Han jugado varios sobresalientes: Zoilo Versalles (primer jugador latinoamericano seleccionado MVP), fue dos veces Guante de Oro, dos veces al Juego de Estrellas, líder en triples en tres temporadas consecutivas.
Rey Ordóñez fue un ‘monstruo’ a la defensa, conquistó tres Guantes de Oro, estableció record de 101 juegos seguidos sin pifiar. Su 994 promedio de fildeo en su mejor momento es excepcional.
Alexei Ramírez, el versátil Yunel Escobar, José Iglesias, Adeiny Hechavarría, fueron jugadores que demostraron su valía en el mejor beisbol del mundo. Admiración y respeto por sus dividendos, los años en la gran carpa.
La permanencia al más alto nivel, número de temporadas, dice mucho del desempeño de los beisbolistas.
Respeto y admiración. Aplausos.
Antes de ofrecer los argumentos para inclinarme por Campaneris, debo dejar sentado que jugadores hispanos (en el campo corto), han conquistado muchos Guantes de Oro. Echemos un vistazo:
Omar Vizquel (11), Luis Aparicio (9), David Concepción (5), Tony Fernández (4), luego aparecen Ordóñez, Francisco Lindor, Versalles y Edgar Rentería (2).
Campaneris tomó parte en 19 temporadas, en un desafío jugó las nueve posiciones (fue el primero en la historia en hacerlo), ganó tres veces la Serie Mundial, seis veces convocado al Juego de Estrellas, líder en bases robadas en seis oportunidades.
Bateó 2 mil 249 imparables, robó 649 bases. Hizo época en los Atléticos allá por los ‘70.
Está claro que no se puede escribir la historia del beisbol de Grandes Ligas y prescindir de los jugadores hispanos, en medio de ellos, los dominicanos, los venezolanos, los puertorriqueños, los mexicanos, se han hecho sentir, han demostrado su calidad.
Sin pasar a otras posiciones, en el campo corto los cubanos también han desempeñado un rol importante, los señalados en esta sección merecen el reconocimiento por su accionar, a cada uno de ellos la felicitación, sin dudas nos llenan de sano orgullo.

