Figura de reconocido calibre en el mundo del boxeo profesional
Reconocer a quienes han dejado huella en nuestra comunidad siempre ha sido una de las misiones que más satisfacción me ha dado. A lo largo de los años hemos homenajeado a cantantes, actores, deportistas y personalidades que con disciplina y talento han representado con orgullo a los hispanos. En esta ocasión, Las Vegas rindió tributo a un hombre ligado a grandes capítulos del boxeo mundial: Joe Cortez.
En el marco del Mes de la Herencia Hispana, Joe fue coronado como Rey de la Hispanidad durante el desfile que reúne en North Las Vegas a representantes de países latinoamericanos. Cientos de personas llenaron las calles de música, colores y banderas.
Junto al concejal Isaac Barrón y Sonia Hernández, fundadora del desfile, tuve el honor de colocar la corona y entregar el nombramiento a Joe. Además, la Asociación Internacional de Prensa, Radio y Televisión y el Salón Mundial de la Fama le otorgaron la Medalla Máximo Orgullo Hispano por su trayectoria y sus aportes al deporte y a Las Vegas.
Hablar de Joe Cortez es hablar de historia
Antes de convertirse en uno de los árbitros más reconocidos del boxeo, destacó como pugilista amateur en los años sesenta, con récord de 18 victorias y una derrota. Después encontró su verdadera dimensión dentro del cuadrilátero como réferi, participando en 175 peleas de campeonato mundial.
Por su mirada pasaron combates de Mike Tyson, Evander Holyfield, Oscar de la Hoya, Manny Pacquiao, Floyd Mayweather, Juan Manuel Márquez, George Foreman, Roberto “Manos de Piedra” Durán y Saúl “Canelo” Álvarez, entre muchos otros. También fue el árbitro, en 1993, del histórico combate de Julio César Chávez contra Greg Haugen en el Estadio Azteca, ante más de 136 mil espectadores.
Sin embargo, detrás del hombre serio que imponía orden entre dos campeones existe una persona alegre, cercana y familiar. Conozco a Joe desde hace un cuarto de siglo. Hace más de veinte años tuve el privilegio de entregarle el Máximo Orgullo Hispano y el Galardón Diamante en el Hotel Mirage, junto a Rosario Marín y al actor Miguel Ángel Rodríguez.
Hay una anécdota que guardo con especial cariño. Hace algunos años Joe me invitó a su casa en Las Vegas, donde tiene un ring de boxeo. Fui acompañado por mi hijo Pablo Luis. Joe le colocó unos guantes, le enseñó algunos movimientos y, al terminar aquella lección, levantó su brazo como si acabara de ganar una pelea. Para mi hijo fue inolvidable; para mí, una muestra de la generosidad de un campeón que siempre encuentra tiempo para inspirar.
Compartiendo en medio de conversaciones y recuerdos
Hace pocas semanas volvimos a coincidir durante una ceremonia del Salón de la Fama del Boxeo de Nevada. Compartimos mesa, conversación y recuerdos. Esos encuentros me confirman que los reconocimientos adquieren más sentido cuando, con los años, se transforman en amistad.
Joe lleva más de seis décadas junto a su esposa Sylvia y ha construido una familia de la que habla con orgullo. Sigue activo, cercano a la comunidad y dispuesto a participar en actividades de impacto positivo.
Felicidades, querido Joe Cortez, Rey de la Hispanidad Las Vegas 2026. Es un honor llamarte amigo y reconocer, una vez más, una vida dedicada al deporte y a nuestra comunidad.
Nos leemos en la próxima edición de El Rincón de las Estrellas. Bendiciones.


