Dos décadas de ejemplar entrega, perseverancia y amor a la comunidad
“Los hidalguenses asentados en el valle no se detienen ante los baches”, por el contrario, multiplican su empeño y generosidad, así lo corrobora todo lo realizado en estos primeros veinte años. Trabajar por el programa de reunificación familiar, la promoción de las lenguas maternas, celebrar la independencia de México, el ‘Día de los Niños’, son una muestra inequívoca de pasión y entrega. Isidro Maqueda y la Federación predican con el ejemplo. Lo hacen con la dedicación y la humildad por delante.
El tiempo pasa raudo. Ya quedaron atrás los primeros 20 años de la Federación Hidalguense en Las Vegas. Lo bueno es que el trabajo acometido deja huellas, sienta pautas.
¿Cuánto han hecho, por ejemplo, Salomé Hernandez, Juan Rómulo, Isidro Maqueda? Cada uno de ellos, con sus respectivos equipos de trabajo, muestran el camino. Conforman un grupo comunitario digno de imitar.
Un vistazo al quehacer de la Federación, los directivos, sus miembros, permite colocar en un lugar de privilegio actividades como las relacionadas con el ‘Día de los Niños’, el siempre esperado evento por el ‘Día de las Lenguas Maternas’, la reunificación familiar (ya se prepara el septimo grupo), y por supuesto, la tradicional celebración por la independencia de México, en el Winchester Dondero Cultural Center.
Cada una de esas actividades resulta cuando menos relevante, tienen distintas características, a ella se suma la enseñanza de los niños vinculada a raíces y tradiciones… a la cultura. Así se hace.
¿Quién dijo que 20 años no es nada?

Se dice fácil, pero quienes han organizado actividades en el valle saben de trabajo, gestiones, adversidades, puertas que se cierran… eso hace aún más meritorio todo lo que se logra sobre la base del esfuerzo. Felicitaciones.
Para decirlo o señalarlo de alguna forma: no se puede hablar del trabajo y la comunidad hispana, sin mencionar o que salgan a relucir los hidalguenses en diferentes etapas.
Salomé hizo un gran trabajo, justo es reconocerlo, qué decir de Juan Rómulo (una de esas personas que se multiplica, da ideas, promueve iniciativas, se hace sentir… y desde hace varios años Isidro Maqueda con su directiva protagoniza actividades, contagia, suma, y eso deja sentado un ejemplo.
Todo lo anterior tiene un sello que lo distingue: el amor, la pasión con que los hidalguenses enfrentan las tareas, las actividades que acometen, los resultados, el prestigio ganado en buena lid, ese que le facilita la confianza de las autoridades.
Acudir a limpiar los jardines del Winchester Dondero Cultural Center, en las proximidades de McLeod y Desert Inn, es algo que los hidalguenses han hecho suyo, y lo materializan con la mayor humildad del mundo, como se hacen las cosas, sin afán de protagonismo.
Al preguntar a Maqueda por lo realizado en estos 20 años, responde: “nos llena de sano orgullo lo conseguido, el apoyo a los niños, a las familias, a las lenguas maternas, sin embargo todo eso lo vemos como algo que nos corresponde hacer, es una especie de reto, y lo nuestro es seguir adelante, cumplir las metas… aquí estamos”.



