Son síntoma de muchas afecciones
¿Que sabes sobre el estornudo? ¿Cuántas veces por un olor determinado, un perfume, polvo, nos sorprende un estornudo?
Los estornudos son síntoma de muchas afecciones, desde alergias hasta infecciones. Sin embargo, en la mayoría de los casos, solo significan que el cuerpo se está protegiendo. Si los estornudos vienen acompañados de síntomas adicionales (fiebre, congestión o dolor de garganta), quizás sea momento de consultar al médico.
A pesar de que suele ser una práctica mal vista por la sociedad, generalmente asociada a falta de higiene o como indicio de enfermedad, los estornudos son un mecanismo vital para nuestro cuerpo.
Es un acto reflejo convulsivo que nuestro cuerpo realiza para expulsar irritantes de las fosas nasales. Puede ser causado por una afectación nasal, alergias o polvo, por una reacción autónoma, o ser un síntoma psicógeno o epiléptico.
Veamos su mecanismo:
El cerebro recibe una señal de irritación nasal; se envía una orden de contracción desde los músculos del esófago hasta el esfínter. Los músculos abdominales, diafragma, pecho, esfínteres, pulmones, párpados y a veces los de la garganta, trabajan juntos para provocar el estornudo y expulsar el agente irritante… y ocurre el estornudo.
Dada la participación de múltiples músculos, es crucial permitir el estornudo para evitar consecuencias peligrosas por reprimirlo o hacerlo de manera incorrecta.
Ojo, las consecuencias de no estornudar pueden ser graves. Antes de estornudar, inhalamos hasta dos litros y medio de aire, que se expulsa a una velocidad de hasta 70 kilómetros por hora y puede alcanzar hasta ocho metros.
Evitar un estornudo puede causar daños como roturas vasculares, sangrado nasal, hemorragias en la conjuntiva ocular o el tímpano, aneurisma, inflamación nasal o timpánica, dolor de oído, mareos, alteraciones auditivas, dolor de cabeza e, infrecuentemente, rotura de costillas o desgarre de garganta.
Según el entorno: Si estás solo, en tu habitación o oficina donde trabajas, dejar que el estornudo salga libremente. Si estás en público, usar la técnica de tapar boca y nariz con el interior del brazo, sin cerrar completamente los conductos. Evitar estornudar sobre las manos para no diseminar virus.
Finalmente, recuerda la importancia del cubrebocas si se está enfermo, ya que al estornudar se emiten gotículas que pueden infectar a quienes inhalan ese aire.

