De la duda a la tranquilidad
Hay situaciones diarias en la vida que nos mantienen en jaque. Es increíble que hasta las decisiones más sencillas nos hacen dudar: que si me pongo esto o aquello, que si voy aquí o allá, que si me quiere o no, jjj…, que si como esto o no. Casi todo el día tenemos dudas de nuestras decisiones. Hasta que llega el punto donde empieza a afectarnos y tal vez ni cuenta nos damos, pero nuestro sistema nervioso se altera y, por consiguiente, nuestro día se altera; y, por consiguiente, nuestro día se torna más complicado y el carácter se vuelve quisquilloso.
Creo que la Ciencia y nueva Tecnología e Inteligencia Artificial le tienen un súper nombre, pero ya a estas alturas de la vida, en mis 70, ya como abuelita, y sin complicarme para nada, ¡le llamo falta de organización!
Cuando yo era pequeña, todo se me organizaba, me tenían todo listo para que mi día fuera perfecto. Yo interactuaba, pero lo demás estaba listo. Al igual, cuando mis hijos estaban en edad escolar, toda su vida estaba organizada en base a horarios y responsabilidades, y eso nos dio, gracias a nuestros Padres, Abuelos, Cuidadores, etc., una guía para cuando estuviéramos solos, avanzando al diario vivir.
Ahora, muchos vivimos muy solos, pero igual, de esta se sale, como en la vida de todos que nos ha tocado enfrentar. De usted depende si lo quiere fácil o sencillo. ¡No hay excusas, debe haber FE, no duda!
Un paso a la vez, día a día
La primera situación que yo sugiero es saber y conocer nuestras Metas a corto, mediano y largo plazo. Yo hablo aquí de la Meta diaria, sin dudar, repetitiva y fácil de alcanzar, si se vuelve una función diaria y sin cambios. Eso nos facilitará la tarea y algo que sugiero con todo mi cariño, lo comparto, es que tengamos LAS GANAS de hacer las cosas del día.
La falta de amor, desánimo, desorganización, hacen todo más difícil. Nuestro entorno debe estar en orden, nuestro Espíritu debe despertar en Paz. Nuestra casita, cuarto, apartamento, mansión, como le quiera llamar, debe sentir armonía, por grande o chiquita que sea.
Nuestra cama y nuestro arreglo personal deben ser los correctos. Si empezamos con el pie derecho, en Agradecimiento y Oración a Dios, limpios y con un buen regaderazo, solos o acompañados, para ser un buen ejemplo de familia o de nosotros mismos, estoy segura de que ya tendremos nuestras metas del día trazadas, para ser llevadas a cabo con bendición y a su feliz término, por pequeña o grande que sea la Meta al final del día.
La tranquilidad produce buenas sensaciones. No duden tanto, todo está en su mente. ¡LA DUDA trae consigo penas y las penas, pues ahí ya hablamos de otro tema y otro día!
Recuerden, EL ARTE DE VIVIR… es SIN DUDAR,
¡un Arte que se aprende a base de un continuo repetir!

