Varían según la persona?
Los fármacos para adelgazar han cambiado el tratamiento de la obesidad, pero no todas las personas responden igual. Mientras algunas pierden peso con rapidez, otras apenas notan cambios o sufren efectos secundarios. ¿Por qué?
La respuesta no es única. Influyen muchos factores, desde el estilo de vida hasta la biología de cada persona. Y entre ellos, la genética empieza a ganar protagonismo.
Algunos medicamentos actúan sobre hormonas que regulan el apetito y la digestión. Sin embargo, su efecto puede variar mucho. Es preciso conocer razones por las que sucede esto: Diferencias en el metabolismo, hábitos de vida, presencia de otras enfermedades, la edad y el sexo.
La genética puede ayudar a explicar parte de estas diferencias. Un estudio, publicado en la revista Nature, identifica variaciones en genes relacionados con el apetito que se asocian con mayor pérdida de peso o la aparición de efectos secundarios.
“Lo novedoso es que encuentran una fuerte asociación entre una variante genética en el gen GLP-1R y mayor pérdida de peso tomando el fármaco”, explica la Dra. Dolores Corella, catedrática de Medicina preventiva en la Universidad de Valencia.
Se han observado relaciones entre ciertos genes y síntomas como náuseas o vómitos.
Los expertos insisten en que la genética es solo una parte del problema. “La variabilidad clínica es multifactorial”, añade la Dra. Ana Belén, directora del grupo de un grupo de investigación y miembro CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn).
Queda claro que los resultados que ‘arrojan’ los fármacos para adelgazar var ían por diferentes causales.

