miércoles, marzo 11, 2026

La voz de los hispanos en el sur de Nevada

LAS VEGAS NEVADA | MARZO 2026 | VOLUMEN 1 | NÚMERO 45

InicioLocalesComunitariosHablando de palabras...

Hablando de palabras…


La ortografía se resiste al cambio…

Recientemente conversamos sobre cambios que en últimos tiempos ha introducido la Real Academia de la Lengua Española (RAE), en busca coherencia y simplificación del sistema, para reafirmar que la ortografía no es inmutable, aunque a veces lo parezca.

No todos los cambios han sido asumidos con naturalidad. Algunos generan dudas, resistencia, incluso años después de haberse establecido.

En la redacción cotidiana, y medios de prensa, conviven las novedades, normas anteriores y hasta nostalgia lingüística.

Bien difícil lograr escribir: solo, este, ese y aquel sin tilde, cuando desde 2010 se escriben sin acento, incluso cuando hay posible ambigüedad.

Vino solo a la cita. Este es el espacio mejor decorado.

Palabras como guion, truhan, fie, Sion o riais se consideran monosílabas y según las últimas normativas, ya no se acentúan. Es de los cambios que más rechazo genera, quizá porque entra en conflicto con la pronunciación de muchos hablantes.

La desaparición de la “ch” y la “ll” como letras: aunque con ello no se afecta a la escritura, confunde a quien aprendió el alfabeto con 30 letras.

Prefijos unidos a la palabra: la regla indica que los prefijos se escriben unidos al término que acompañan (antirrobo, expresidente, posverdad). La tendencia a escribirlos separados es frecuente.

Q sin U: solo en extranjerismos: Qatar o Iraq conviven con las adaptadas Catar e Irak. La preferencia académica se inclina por formas adaptadas, aunque el uso periodístico no siempre las adopta.

Irse de viaje” vs. “viajar”, no es un cambio estricto, pero la RAE señala redundancias frecuentes que muchos no consideran problemáticas.

El uso de “hubieron” como impersonal es incorrecto, pero se utiliza, frases como: hubieron problemas, o hubieron personas, constituyen prueba de la resistencia al cambio.

La norma no obliga a gustar, pero sí a escribir con coherencia.

¿Por qué cuesta aceptarlos?

La resistencia no nace del desconocimiento, sino del hábito. Los cambios afectan a palabras de uso frecuente, a normas aprendidas en la escuela por décadas. Adaptarse implica desaprender, eso no resulta cómodo.

La ortografía evoluciona, lo hace con discreción. Los cambios que hoy generan rechazo serán, con el tiempo, parte del paisaje lingüístico. El periodismo tiene un rol clave: aplicar la norma vigente con criterio y contribuir a que el lector entienda que escribir bien es acompañar al idioma en su transformación.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Mas Popular

COMENTARIOS RECIENTES