Herramienta vital: la lengua materna
“Nuestra lengua materna es más que sólo un idioma, es nuestra alma. Es la armadura de la mente humana; un archivo de la historia”.
Cuando en las oficinas de El Nuevo Mundo se platica sobre las llamadas Lenguas Maternas sale a relucir la conocida frase del poeta Mario Benedetti, quien apuntó: ”Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que sale del corazón”.
El año 2026 marca el aniversario 26 del ‘Día Internacional de la Lengua Materna’, poniendo de relieve más de un cuarto de siglo de esfuerzos dedicados a preservar la diversidad lingüística. Y es que Las lenguas importan.
Cada año, en el valle, da gusto ver el empeño, la dedicación y entrega de los integrantes de la Federación de Hidalguenses de Nevada, se esmeran, no descuidan un detalle, y lo que es mejor, se suman muchas personas, van a ver muestras de artesanía, diferentes atracciones.
En el plano internacional la UNESCO da a conocer un tema a desarrollar y trabajar en torno a él, pues lo más relevante es destacar la importancia crucial de la educación de la lengua materna en el proceso educativo.
Indudablemente la educación de la lengua materna se presenta como una herramienta esencial, indispensable para apoyar el aprendizaje, la alfabetización y la adquisición de idiomas adicionales.
Reconocer y fomentar la diversidad lingüística no solo enriquece la experiencia educativa, también contribuye al desarrollo de habilidades interculturales y promueve la comprensión global.
A lo anterior se suma con fuerza inusitada la tecnología, el uso de la misma para el aprendizaje multilingüe: desafíos y oportunidades. Y hace referencia al importante papel de la tecnología para la educación multilingüe.
Durante una entrevista en el 2025 Isidro maqueda, presidente de la referida Federacion Hidalguense, expresó con sano orgullo: “La lengua materna es un reflejo de nuestra cultura, patrimonio e identidad. Nos permite transmitir los conocimientos y tradiciones indígenas. Nuestro deber es preservar las lenguas maternas y hacer que la educación en el idioma materno sea una realidad”.
Ver a Maqueda y a Juan Rómulo platicar, por ejemplo en lengua hñahñu, acaparó la atención de muchas personas, incluidos los medios de prensa. Quedó claro que se esfuerzan por transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones “para que mantengan vivas nuestras lenguas maternas”, coincidieron ellos. Es una tarea hermosa, noble, útil y necesaria, que no puede descuidarse.
Este 21 de febrero se celebra el ‘Día de las Lenguas Maternas’, es una ocasión propicia para dar a conocer, promover todo lo que tiene que ver con ellas, sumar en favor de las raíces y las tradiciones.
Corresponder a la invitación de los hidalguenses es un deber.

