Roberto Alomar, segunda base de primera
El Clásico de Beisbol, en su sexta edición, se jugará del 5 al 17 de marzo, con la participación de una veintena de equipos. Muchos equipos se alistan, desean los mejores resultados para sus respectivos países.
Puerto Rico afronta dificultades con la participación de algunas figuras de primera línea.
En esta edición recordamos a uno de los grandes defensores de la segunda base, con una placa en el Salón de la Fama: Roberto Alomar.
El destacado intermedista (5 de febrero de 1968) es un exjugador de las Grandes ligas de Béisbol (1988-2004), uno de los mejores segunda base en la historia.
Durante su carrera ha ganó más Guantes de Oro que cualquier otra segunda base de la historia,y también ganó la segunda mayor cantidad de bates de plata para un intermedista.
Fue exaltado al Salón de la Fama en Cooperstown, el 5 de enero de 2011, con el 90 por ciento de los votos.
Alomar irrumpió en las Grandes Ligas en 1988 con los Padres, donde fue considerado como un excelente jugador defensivo con la velocidad, y un bateo sólido.
De Padres de San Diego, fue cambiado a Toronto Blue Jays (1990), fue allí donde se convirtió en un segunda base con significativo aporte a la ofensiva. En 1993 consiguió promedio de 326. En sus cinco temporadas con los Blue Jays Alomar integró el equipo All-Star, y ganó el premio del Guante de Oro.
El 20 de marzo de 2008, los Toronto Blue Jays anunciaron que Alomar sería elevado al nivel de excelencia en el Rogers Centre de Toronto, uniéndose a leyendas como George Bell, Joe Carter y Tony Fernández.
En 1995, Alomar firmó con los Orioles de Baltimore, uniéndose a la leyenda Cal Ripken, para integrar una formidable combinación de doble matanza alrededor de la segunda almohadilla.
El 24 de noviembre de 1998, Alomar firmó cuatro años de contrato con los Indios de Cleveland, novena donde militaba su hermano Sandy Alomar. Formó combinación con Omar Vizquel.
En 1999 bateó 323, con 24 jonrones, 120 carreras impulsadas y 37 bases robadas. Dos años después compiló 336 con 20 cuadrangulares, 100 carreras impulsadas y 30 bases robadas. Las mejores cifras para un jugador de segunda base.
Junto a Vizquel ganó tres guantes de oro de manera cionsecutiva.
En una carrera de 17 años en el mejor beisbol del mundo, Alomar fue un bateador de 300, con 210 jonrones y mil 134 carreras impulsadas en 2 mil 379 partidos.
Llegó a los Mets de Nueva York antes de la temporada 2002. Su quehacer ofensivo (266) decepcionó. Jugó también con los Medias Blancas de Chicago, Diamondbacks de Arizona y Devil Rays de Tampa Bay.

